«Salieron, y si en Dahlmann no había esperanza, tampoco había temor. Sintió, al atravesar el umbral, que morir en una pelea a cuchillo, a cielo abierto y acometiendo, hubiera sido una liberación para él, una felicidad y una fiesta, en la primera noche del sanatorio, cuando le clavaron la aguja. Sintió que si él, entonces, hubiera podido elegir o soñar su muerte, ésta es la muerte que hubiera elegido o soñado» (Jorge Luis Borges, El Sur).
2012/07/02
César Hildebrandt: una piedra en el zapato
2012/06/22
Si ser peruano…
2012/05/13
Mi madre no me leía cuentos
2012/05/10
Historia del ruido - El Malpensante
2012/05/06
Armas Marcelo: «Creo que en Ernesto Vargas hay un personaje de novela»
2012/04/06
Alonso Cueto: una novela es una épica de la conciencia
Alonso Cueto (Lima, 1954), gracias a una obra prolífica (novela, cuento, teatro, ensayo, artículos), es considerado uno de los escritores peruanos más representativos de la actualidad. Su primera novela El tigre blanco se hizo acreedora al premio Wiracocha en 1985. Veinte años después se consagraría a nivel internacional con La hora azul, obra que lo hizo merecedor del prestigioso Premio Herralde de novela.
2012/03/25
Sostiene Tabucchi
pero quizá no diga más que fantasías,
y la literatura parece ocuparse sólo de fantasías,
pero quizá diga la verdad.
"Ah", dijo él, "¿sobre qué hablaban?".
"Bueno", dije yo, "no sé muy bien cómo explicarlo, digamos que hablaban de fracasos, de errores, uno por ejemplo hablaba de un hombre que se pasa la vida soñando en un viaje y cuando un día finalmente tiene la oportunidad de hacerlo, ese día se da cuenta de que ya no lo desea".
2012/03/20
Los papelitos de mi abuelo

Alex dice:
Anoche soñé, después de leer tu cuento, a Ribeyro, pero lo soñé joven, muy joven. Y él me dijo: escríbenos papelitos.
Orlando dice:
¿Me estás jodiendo, gil?
Alex dice:
Por mi madre, que se muera si miento. Sí pues, así me dijo en el sueño: le empecé a escribir a él y le dije: estoy en la mitad del camino, maestro, ¡ ayúdame a llegar al final! A Sabato: eres un fenómeno, me estás salvando la vida.
Orlando dice:
O sea, Ribeyro te dijo: escríbenos papelitos…
Alex dice:
Sí, también le escribo a Cortázar
Orlando dice:
¿Qué le pusiste a Cortázar?
Alex dice:
Quiero dar un Nocaut. Pero lo de Ribeyro fue especial: lo vi con una camisa amarilla: clarito, con bigote, flaquísimo. Es la primera vez que me pasa esto y la primera persona a quien le cuento si digo esto en mi casa, pueden decir que me agarró la locura, pero es la verdad.
Orlando dice:
Y, ¿dónde les dejas los papelitos?
Alex dice:
En el jardín, pero en bolitas, como tu abuelo…
2012/03/17
2012/03/13
Yo era ciego y ahora veo
"Por segunda vez llamaron al hombre que había sido ciego y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que este hombre es un pecador. Entonces él les contestó: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé: que yo era ciego y ahora veo".
(Juan 9:24-26)
2012/03/03
Es usted nieto de...
2012/02/09
Taller de Escritura Creativa: La textura de los Textos

La Asociación Cultural La Casa de Cartón y la Biblioteca del Centro Cultural Peruano Norteamericano (CCPNA) invitan a los interesados, estudiantes universitarios y público en general, al Taller de Escritura Creativa denominado:
“LA TEXTURA DE LOS TEXTOS”
Creación Literaria y Crónica Periodística
Actividad donde el escritor Orlando Mazeyra Guillén y el periodista Jorge Turpo Rivas (director de la Revista de Crónicas PlumaDGanso) expondrán y compartirán sus conocimientos acerca de la ficción (creación literaria) y la no ficción (crónica periodística).
Evento que se realizará desde el día miércoles 15 de febrero a horas 5:00 p.m. del presente en las instalaciones del Centro Cultural Peruano Norteamericano. No tendrá costo alguno y, además, se otorgarán certificados a los participantes.
Las inscripciones se pueden realizar en las oficinas de la Biblioteca del Centro Cultural Peruano Norteamericano o al siguiente correo electrónico: ciudadanocarlosrivera@hotmail.com.
Para cualquier consulta también pueden escribirme a: mazeyra@gmail.com
Arequipa, 9 de febrero del 2012
Orlando Mazeyra Guillén (1980)
Escritor y cronista. Ha publicado Urgente: necesito un retazo de felicidad y La prosperidad reclusa. Es colaborador de El Pueblo y revistas literarias virtuales como Ciberayllu, Cervantes Virtual (Alicante), El Hablador (Lima), Letralia (Venezuela), Hermano Cerdo (México), Badosa.com (Barcelona). “Esquizofrénicos, obsesivos, perdedores y desadaptados de toda clase son los personajes que pueblan las prosas y relatos de La prosperidad reclusa, rotundo libro del joven escritor peruano (arequipeño, para más señas) Orlando Mazeyra Guillén. Nacido en 1980, Mazeyra viene ganando premios desde hace varios años gracias a sus relatos enardecidos y precisos, muchos de ellos editados por revistas y publicaciones de universidades de distintos países latinoamericanos. En La prosperidad reclusa hallamos varios de ellos, quizá las mejores narraciones de este escritor, en que las neurosis cotidianas se convierten en el motor de una existencia que lucha por sobreponerse a un destino oscuro, siempre fracasando en el intento. Guiado por un lenguaje que refleja una necesidad urgente de expresión, Mazeyra asoma como una de las mayores promesas de la narrativa local” (El Comercio).
Jorge Turpo Rivas(1978)Periodista. Estudió Periodismo en la Universidad Católica de Santa María. Trabajó como redactor en los diarios Arequipa al Día, Correo, La República y El Pueblo. Fundó y dirigió durante dos años el semanario Vistaprevia. Ganó dos premios nacionales de periodismo y fue finalista de tres premios a nivel latinoamericano. Dirige la revista PlumaDGanso.
2012/02/04
En el día del Pisco Sour

Una pequeña reflexión en el día del pisco sour. Recuerdo que a Mario Vargas Llosa le preguntaron, en Santiago de Chile, ¿cuál de los dos era mejor: el pisco chileno o el peruano? A lo que el novelista arequipeño respondió: «Ninguno, ¡porque yo detesto el pisco!». ¿Qué esperan para crucificarlo? ¿A él o a Barrabás? Ya sé a quién elegirían… si en 1990 elegimos a Fujimori… y, bueno, mejor no recordarlo, ¿verdad?
Yo formé parte de un ejército loco,
tenía veinte años y el pelo muy corto,
pero, mi amigo, hubo una confusión,
porque para ellos el loco era yo.
Es un juego simple el de ser soldado:
ellos siempre insultan, yo siempre callado.
Descansé muy poco y me puse malo,
las estupideces empiezan temprano.
Los intolerables no entendieron nada,
ellos decían: "Guerra",
yo decía: "no, gracias”.
Amar a la Patria bien nos exigieron,
si ellos son la Patria, yo soy extranjero.
Yo formé parte de un ejército loco,
tenía veinte años y el pelo muy corto,
pero mi amigo hubo una confusión,
porque para ellos el loco era yo.
Se darán cuenta que aquel lugar
era insoportable para alguien normal,
entonces me dije: "basta de quejarme, yo me vuelvo a casa"
y decidí largarme.
Les grité bien fuerte lo que yo creía
acerca de todo lo que ellos hacían.
Evidentemente les cayó muy mal
y así es que me echaron del cuartel general.
Yo formé parte de un ejército loco,
tenía veinte años y el pelo muy corto,
pero, mi amigo, hubo una confusión,
porque para ellos el loco era yo.
Si todos juntos tomamos la idea
que la libertad no es una pelela
se cambiarían todos los papeles,
y estarían vacíos muchos más cuarteles,
porque a usar las armas bien nos enseñaron
y creo que eso es lo delicado,
piénselo un momento, señor general,
porque yo que usted me sentiría muy mal.
Yo formé parte de un ejército loco,
tenía veinte años y el pelo muy corto,
pero, mi amigo, hubo una confusión,
porque para ellos el loco era yo.
¿Te das cuenta, loco? De repente... es así...
2012/01/31
Melgar, campéon nacional 1981: ¿Acaso nosotros no somos peruanos?
La portada del diario El Pueblo del lunes 01 de febrero de 1982 anuncia la consecución de la hazaña: ¡MELGAR CAMPEÓN!
Hace pocos días el F.B.C. Melgar de Arequipa disputó sin mucha fortuna la Copa Ciudad de Rosario, en Argentina. Debo confesar que me resultaba demasiado extraño escuchar a los relatores de TyC Sports (canal deportivo argentino) decir “Melgar de Perú”. Esto viene a cuento a raíz de que hoy, 31 de enero, de cumplen 30 años de la única estrella que adorna la preciosa camiseta rojinegra: el título nacional de 1981.
En un interesante reportaje que, al parecer, hicieron estudiantes de la UNSA hace algunos años, el periodista Marcio Soto y el gran Genaro Neyra cuentan que el día que los rojinegros disputaron el partido decisivo por el título contra el Sporting Cristal, en Lima (31 de enero de 1982), pasó algo inaudito: las barras de Universitario (que había disputado el partido preliminar y aguardaba por una victoria de los rimenses) y de Sporting Cristal se unieron. De esta manera, el estadio Nacional, atestado de fanáticos limeños, cremas y celestes que coreaban al unísono:
–¡Perú, Perú, Perú!
El equipo rojinegro saltó al campo sintiendo el aliento contra Arequipa, es decir, a favor del Perú (aunque esto a muchos les resulte contradictorio). Seguramente en ningún otro evento deportivo se pudo notar con tanta claridad ese ombliguismo limeño que los hace creerse el Perú entero.
–¿Pero acaso nosotros no somos peruanos? –se preguntaba Neyra y era seguramente la misma pregunta que se hacían futbolistas mistianos y periodistas que fueron testigos de excepción de la jornada más gloriosa del viejo y querido fútbol arequipeño.
Al final el grito de ¡Perú, Perú, Perú! se tuvo aplacar hasta desaparecer para darle derecho de ciudad, en la propia Lima, al de ¡Arequipa, Arequipa, Arequipa! ¿Lo volveremos a hacer?
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Actualización del 03 de febrero
Ayer, el diario deportivo Líbero hizo eco de esa nota (citando fragmentos de mi texto): Lo que tu viejo no te conto: Cuando la 'U' y Cristal gritaron contra Melgar.
Ante la angustiosa mirada del mundialista Ramón Quiroga, la pelota se introduce en el marco en forma violenta y remece las mallas a los 10 minutos de la primera etapa luego del sensacional partido librado por Melgar contra Cristal. La desesperación de los zagueros cerveceros es, asimismo, evidente. Al unísono, un grito de alegría y triunfo remeció el coloso de José Díaz emergido de la sufrida y nutrida barra mistiana apostada en la tribuna sur del estadio Nacional. Genaro Neyra, autor de la conquista, celebra su conquista a todo pulmón. Corrió por el campo eufórico, desafiante, ante la presencia de miles de capitalinos hostiles (El Pueblo, 01 de enero 1982).
La emoción embarga al crack Benigno Pérez Valverde (mi profesor de educación física en La Salle), cuando dentro del ómnibus que los trasladó del aeropuerto a la ciudad, miles de aficionados y personas de toda condición social, ovacionaron a los jugadores, flamantes campeones nacionales.
La foto realmente no necesita leyenda. Es Arequipa que ayer se volcó a nuestro Plaza Mayor para recibir a su equipo predilecto que trajo consigo el título del ser el mejor del Perú y el pasaje para disputar la Copa Libertadores de América (El Pueblo).
Nota.- Todas las fotografías las tomé del archivo periodístico del diario El Pueblo.





