2010/04/29

Nosotros, los que no llegamos



Esta noche -en verdad, horrenda noche- sigue transpirando fútbol.
No soy aliancista, pero el equipo de La Victoria había ilusionado incluso a los de otros veneros (sobre todo luego del partidazo que se jugó ante Estudiantes de La Plata, el campeón defensor de la Copa Libertadores de América). Pero un cachetazo -producto de una falla garrafal imperdonable en un partido de alta competencia- le puso un 0-1 que se asoma como irremontable.
Alianza padeció de ese mal que todos conocemos como fútbol peruano.
A pesar de que los colores sean ajenos -como en este caso- uno a veces quisiera que lo logren -que siquiera asomen por instancias decisivas-, que simplemente lo hagan por nosotros, los que nunca llegamos...
El himno del mundial Italia 1990, no sólo me remonta a la primera copa del mundo que viví con esa intensidad y paroxismos emocionales que sólo consigue el fútbol. Pero también es una canción preciosa, muy por encima de mamarrachos como el de Ricky Martin (sin duda, el peor que yo recuerde). Es una canción que nos hace recordar que los héroes sí existen: que por todos los zurdos limitados que nunca llegamos, por todos nosotros, hubo un titán rechoncho con espíritu de acero... Hubo una vez un futbolista argentino que hizo magia y llegó a lo más alto. Un semidios parido en una villa-miseria que, más pronto que tarde, nos recordó que era más humano de lo que muchos pensábamos.
No creo ser tan viejo, quizá exagero, pero -ahora que me preocupa lo que Maradona hará en la Copa- ya puedo decir que esos "eran otros tiempos, era otra la historia..."


2010/04/13

Antes que anochezca


Hace muchos años llegué a este libro -a las crudas y poéticas memorias del escritor cubano Reinaldo Arenas- gracias a la recomendable película de Julian Schnabel que relata la vida de este gran escritor nacido en Holguín en 1943 y que, luego de una vida de novela (y un poco más), se suicidó en Nueva York , el año 1990 (cuando era portador del virus del Sida).
Con este largometraje el talentosísimo Javier Bardem, encarnando a Arenas, despegó de una manera tan contundente que fue nominado por primera vez al premio Óscar. Luego vendría su consolidación en No es país para viejos de los hermanos Cohen.
Pero esa es otra historia.
Acá sólo unos retazos del libro de Arenas:

«Había empezado ya, como se verá más adelante, mi autobiografía en Cuba. La había titulado “Antes que anochezca”, pues la tenía que escribir antes de que llegara la noche ya que vivía prófugo en un bosque. Ahora la noche avanzaba de nuevo en forma más inminente. Era la noche de la muerte. Ahora sí tenía que terminar mi autobiografía antes de que anocheciera.
(…) Creo que la época más fecunda de mi creación fue la infancia; mi infancia fue el mundo de la creatividad. Para llenar aquella soledad tan profunda que sentía en medio del ruido, poblé todo aquel campo, bastante raquítico por cierto, de personajes y apariciones casi míticos y sobrenaturales. Uno de los personajes que veía con enorme claridad todas las noches era el de un viejo dándole vuelta a un aro, debajo de la inmensa mata de higuillos que crecía prodigiosamente frente a la casa. ¿Quién era aquel viejo? ¿Por qué le daba vueltas a aquel aro que parecía ser la rueda de una bicicleta? ¿Era el horror que me aguardaba? ¿El horror que aguarda a toda vida humana? ¿Era la muerte? La muerte siempre ha estado muy cerca de mí; ha sido siempre para mí una compañera tan fiel, que a veces lamento morirme porque entonces tal vez la muerte me abandone.

(…) La diferencia entre el sistema comunista y capitalista es que, aunque los dos nos dan una patada en el culo, en el comunista te la dan y tienes que aplaudir, y en el capitalista te la dan y uno puede gritar; yo vine aquí a gritar.»

Hoy, martes 13, en la Escuela de Literatura de la UNSA (4 P.M.)

Estaremos hoy, martes 13 de abril, en la Escuela de Literatura de la Universidad Nacional de San Agustín, a partir de las 4 de la tarde. Están todos cordialmente invitados para conversar y compartir libros (cualquier duda o consulta: mazeyra@gmail.com).
Se invita también a visitar y -colaborar- con el el taller
"Cuando ya no tengas secretos".

2010/04/06

La prosperidad reclusa: "crudo naturalismo"

"La prosperidad reclusa de Orlando Mazeyra". Artículo, Diario Noticias 5 Abril de 2010.
"(...) historias que retratan el espíritu juvenil de la delicada y compleja época que nos toca vivir: los problemas de anorexia, escarceos femeninos, infidelidades, descubrimiento sexual, rasgos obsesivos, depresiones sociales, angustias existenciales, la escritura, donde el alcohol y las drogas son estímulos pasajeros de temer".

Leer el artículo completo haciendo clic aquí.

2010/03/28

Mario Vargas Llosa: el magnífico asesino

Vargas Llosa estampa su firma en García Márquez: historia de un deicidio

«Gamboa ríe. Deja de caminar, queda en el centro del aula. Tiene los brazos cruzados, los músculos se insinúan bajo la camisa crema y sus ojos abarcan de una mirada todo el conjunto, como en las campañas, cuando lanza a su compañía entre el fango y la hace rampar sobre la hierba o los pedruscos con un simple movimiento de la mano o un pitazo cortante: los cadetes a sus órdenes se enorgullecen al ver la exasperación de los oficiales y cadetes de las otras compañías, que siempre terminan cercados, emboscados, pulverizados. Cuando Gamboa, con el casco reluciendo en la mañana, apunta con el dedo una alta tapia de adobes y exclama (sereno, impávido ante el enemigo invisible que ocupa las cumbres y los desfiladeros vecinos y aun la lengua de playa en que se asientan los acantilados): "¡Crúcenla pájaros!", los cadetes de la primera compañía arrancan como bólidos, las bayonetas caladas apuntando al cielo y los corazones henchidos de un coraje ilimitado, atraviesan las chacras pisoteando con ferocidad los sembríos –¡ah, si fueran cabezas de chilenos o ecuatorianos, ah, si bajo las suelas de los botines saltara la sangre, si murieran!».

Fragmento de La ciudad y los perros.
I
Una chica, al verlo a poco menos de un par de metros, se queda corta, casi paralizada. No tiene el valor suficiente como para acercarse y pedirle un autógrafo. Entonces ella, con una mirada cómplice acompañada de una poco sutil seña, envía a su solícito enamorado. «Yo no firmo piratería», responde de manera tajante y devuelve intacto un ejemplar de Travesuras de la niña mala que debe de costar algo más de diez Nuevos Soles y es idéntico al que yo tengo en mi recámara.
Es Mario Vargas Llosa, que ha llegado otra vez a su ciudad natal, no para combatir la piratería denegando firmas, sino para hacerla –casi, simbólicamente– innecesaria inaugurando la Biblioteca Regional que lleva su nombre tan celebrado y, a la vez, tan mentado aquí, allá y acullá.
Me conmueve la decepción de la muchacha, pues yo podría haber estado (estoy) en su lugar: soy un hijo de piratería libresca, musical y cinemera (por cierto, no lo digo con orgullo; aunque tampoco con vergüenza). Pero, no hay tiempo que perder en divagaciones de esta índole, pues traigo conmigo un ejemplar histórico y, obviamente, original (García Márquez: historia de un deicidio). Trato de abrirme paso entre los libros estirados y abiertos de par en par, los bolígrafos que buscan llegar a sus ancianas manos y, por supuesto, las ganas desenfrenadas de poder alcanzar al novelista más talentoso que hayan conocido estas tierras.
«Es un libro muy importante para mí», le digo, ganado por la chismografía, con un vago afán provocador, y lo abro precisamente en donde aparecen los apellidos del genio literario de Aracataca: GARCÍA MÁRQUEZ. «Este es un libro muy especial», apostilla él, con una media sonrisa, algo forzada, que tal vez esconde la verdadera historia del puñetazo más famoso y amarillista de la literatura universal (¿cuál de los dos se animará a concluir sus memorias?, pues sabemos que el peruano ventiló buena parte de su vida en El pez en el agua y, por su parte, el colombiano publicó un delicioso mamotreto con bajo el título Vivir para contarla; pero ambos escamotearon esa etapa de amistad y admiración compartida: fines de los años 60 e inicios de los 70).
Mientras termina de estampar sus iniciales, lo miro a los ojos, trato de escrudiñarlo sin éxito. Es un hombre imponente. Estoy sumido en el estimulante convencimiento de que estoy con el sujeto que me abrió las puertas de la narrativa con sus libros; en otras palabras, me cambió la vida: «Don Mario, ¿cómo se hace para llegar tan lejos?». El ya está cansado de esa y otras interrogantes que rayan en el lugar común. Pero cumple su libreto, casi puedo adivinar su respuesta: «Trabajo, más trabajo, ¡mucho esfuerzo!». Es así como se forjó, emulando a Flaubert, trabajando obsesivamente, leyendo con lápiz y papel a William Faulkner: el genio no nace, se hace. Vargas Llosa es una muestra palpable de lo que pueden lograr la dedicación, la pasión y la testarudez entendida de la mejor manera: «Es usted un maestro». Termino con otro lugar común, con otra verdad grande como la flamante Biblioteca Regional. Darle su nombre a una biblioteca y hacer de este ambiente un punto de encuentro de lectores y escritores debe ser la mejor manera de rendirle un homenaje a un artista de pluma infatigable que ya anuncia la inminente aparición de su último esfuerzo de galeote, seguramente para fines de año: El sueño del celta.

II

«Abrió los ojos a las cuatro de la madrugada y pensó: “Hoy comienzas a cambiar el mundo, Florita”. No la abrumaba la perspectiva de poner en marcha la maquinaria que al cabo de unos años transformaría a la humanidad, desapareciendo la injusticia». El comienzo de El paraíso en la otra esquina (2003), es, para este prescindible lector, una invitación a imaginar el instante en que Vargas Llosa se dijo a sí mismo, con una convicción a la altura de su talento: hoy comienzas a cambiar la literatura (que es una forma virtual de cambiar el mundo, nuestro mundo, fabricando uno paralelo que fisgonee sin pudores lo mejor y lo peor que llevamos en las entrañas). Y lo hizo añadiendo ingredientes capitales: su resentimiento, su nostalgia, su crítica. Muy a su manera –heredero de Faulkner, Flaubert y, a veces a pesar suyo, de Sartre– es un continuador de primer orden de «la tradición de ese invisible linaje de contadores ambulantes de historias», pues la literatura, el oficio mismo ancestral de contar relatos, desboca su corazón «con más fuerza que lo hayan hecho nunca el miedo o el amor» (El hablador, 1987).
Este domingo 28 de marzo, el novelista mayor de las letras peruanas cumple 74 años y el mejor regalo que puede ofrecerle un diletante disfrazado de escribidor, es este farragoso colage que alterna entre la anécdota, la rendida admiración, las citas librescas y, cómo no, sus discursos más incandescentes en donde nos anunciaba que él es un aguafiestas por definición: «la literatura es fuego, que ella significa inconformismo y rebelión, que la razón del ser del escritor es la protesta, la contradicción y la crítica. Explicarles que no hay término medio: que la sociedad suprime para siempre esa facultad humana que es la creación artística y elimina de una vez por todas a ese perturbador social que es el escritor o admite la literatura en su seno y en ese caso no tiene más remedio que aceptar un perpetuo torrente de agresiones, de ironías, de sátiras, que irán de lo adjetivo a lo esencial, de lo pasajero a lo permanente, del vértice a la base de la pirámide social. Las cosas son así y no hay escapatoria: el escritor ha sido, es y seguirá siendo un descontento. Nadie que esté satisfecho es capaz de escribir, nadie que esté de acuerdo, reconciliado con la realidad, cometería el ambicioso desatino de inventar realidades verbales. La vocación literaria nace del desacuerdo de un hombre con el mundo, de la intuición de deficiencias, vacíos y escorias a su alrededor. La literatura es una forma de insurrección permanente y ella no admite las camisas de fuerza. Todas las tentativas destinadas a doblegar su naturaleza airada, díscola, fracasarán. La literatura puede morir pero no será nunca conformista» (Caracas, 1967).

Permítame, don Mario, caer en el indecoroso acto de convencerme de que, sin piratería, sus libros jamás habrían de llegar a mis manos. En suma: la llama -el fuego que es la literatura-, sin herramientas ni medios adecuados, jamás habría de encenderse. No hubiera podido ser lo poco que soy. Eso, a usted, debe importarle nada; mi confesión no debe moverle siquiera un pelo de su nívea cabellera. Pero a mí sí me importa tanto como lo que cada uno de sus libros y relatos me enseñaron, me hicieron un subersivo de la realidad, me pusieron contra todos, contra mí mismo, «contra Dios, contra la creación de Dios que es la realidad. Escribir es una tentativa de corrección, cambio o abolición de la realidad real, de su sustitución por la realidad ficticia que el novelista crea. Este es un disidente: crea vida ilusoria, crea mundos verbales, porque no acepta la vida y el mundo tal como son (o como cree que son). La raíz de su vocación es un sentimiento de insatisfacción contra la vida: cada novela es un deicidio secreto, un asesinato simbólico de la realidad». Escribir como único –válido, legítimo, irrenunciable– homenaje al hijo más pródigo de Arequipa, aquél que nació en el Boulevard Parra, y deambuló por el mundo haciendo de su historia, muchas historias. Escribir como si se nos fuera la vida en ello, aun a riesgo de que no seamos tan magníficos y memorables asesinos como Mario Vargas Llosa.

Arequipa, 28 de marzo de 2010.
Publicado hoy en el diario El Pueblo de Arequipa.

2010/03/15

«La isla siniestra» de Scorsese: un homenaje a la ficción


¿Qué es peor? ¿Vivir como un monstruo o morir como un hombre bueno?

Muchas películas de Martin Scorsese (Nueva York, 1942) generan un impacto muy fuerte en un sujeto como yo que tiene mucha fijación por los desadaptados, los sicóticos y, faltara más, por mis viejas paranoias. En Taxi driver, por ejemplo, uno puede sentir -antes que conmiseración o sentimientos negativos- una especie de empatía con ese infeliz conductor de taxi que parece sumido en una espiral de espantosa irrealidad que lo desbarata, pero no termina por derrumbarlo. En Cabo de miedo, Scorsese puede erotizar, excitar magistralmente, cuando en realidad debería de producir terror y ansiedad (un temible rufián coquetea con una niña que llega a darle el primer beso de su vida).
La isla siniestra es una poderosa exploración de la locura. Una película que oscila entre la verdad (la realidad) y la mentira (las ficciones que pergeña la locura). Leonardo DiCaprio, a estas alturas casi un fetiche del director newyorkino, muestra una solidez actoral en un libreto que puede volver loco a cualquiera. Acá, todo está hecho de espejismos, alucinaciones y desbarajustes emocionales. ¿Quién dice la verdad y quién miente? El personaje busca acorralar a quienes considera elementos negativos. Empero, es él quien termina encarcelado por la irrealidad que transpira cada escena de la película. Como dice Carlos Boyero: el arte de Scorsese bucea en la locura. Scorsese demuestra una vez más que es uno de los más grandes. Y DiCaprio está a la altura de sus tentativas.

Para leer la crítica de Carlos Boyero clic aquí "Isla siniestra / Shutter island"

Otras 36 películas:
1.-El último voto / Voto decisivo (de Joshua Michael Stern)
2.-Crazy heart (de Scott Cooper): Jeff Bridges personifica a un alcohólico impenitente y, además, cantante de música country. Conocerá a una mujer que lo ayudará a redimirse. Gracias a este papel ganó el premio Oscar a mejor actor principal. Creo que, más allá de su destacada interpretación de canciones, las mejores escenas se dan en su soledad, donde el alcohol se hace dueño de su vida y, luego, cuando confiesa su vicio en Alcohólicos Anónimos. Es inevitable remitirse a Rachel quiere casarse (de Jonathan Demme), otra gran película que aborda con solidez el tema del alcoholismo.
3.-Celda 211 de Daniel Monzón: es probablemente la película del año 2009 para el prolífico cine español. Arrasó con los premios Goya (en total 8, incluyendo Mejor Película, Mejor Actor y Mejor Director). El director de esta relevante película es Daniel Monzón (1968) y el protagonista es Luis Tosar (1971), encarnando al despiadado Malamadre.
4.-Enseñanza de vida / An Education (de la danesa Lone Scherfig)
5.-Preciosa / Precious de Lee Daniels: Un drama bastante doloroso -casi insoportable-, con varias escenas de violencia familiar (violaciones de su progenitor, inclusive). Narra todo los avatares por los que pasa una joven marginal con un desbordante sobrepeso y con una familia poco más que atroz.Preciosa es una producción de la archifamosa presentadora de televisión yanqui Oprah Winfrey y Tyler Perry, triunfadora el año pasado 2009 en el festival de cine de Sundace: Gran Premio del Jurado, Premio de la Audiencia y Premio Especial del Jurado.
6.-
En el nombre del Padre (de Jim Sheridan): Terrorismo y un error judicial son el punto de partida para la inolvidable En el nombre del Padre. Daniel Day Lewis ha sido considerado con justicia el mejor actor de su generación (ha merecido ya dos premios Oscar y otras tantas nominaciones). Esta una película irlandesa de 1993 basada en los casos de los Cuatro de Guildford y los Siete de Maguire.
7.-Soy Leyenda (de Francis Lawrence): no me llama la atención Will Smith como actor, pero me gustó mucho su actuación en Día de la Independencia y en esta película donde demuestra todo su talento para un drama futurista que tiene momentos que lo dejan a uno sin aliento.
8.-¿Bailamos? (de Peter Chelsom): John Clark (Richard Gere) es un abogado con una vida normal y un matrimonio de años. aparentemente monocorde. Pero algo le falta en su rutina, y una pista al respecto la tiene cuando desde el Metro ve una hermosa mujer (Jennifer López) en la ventana de un llamativo edificio. Muy pronto descubrirá que el sitio es una academia de baile, y decide -impulsado más por la curiosidad que por la coquetería, o una extraña mezcla de ambas- inscribirse en un curso de baile a espaldas de su familia (esposa e hija).
Lo curioso de ¿Bailamos? es que no es un filme romántico -como aparenta al principio-, sino una historia sobre cómo alguien redescubre su pasión por la vida y su interés en lo nuevo. Gere está sólido en su rol de galán otoñal y la dinámica que el director consigue con el grupo de baile es muy divertida. Recomendable.
9.-Descubriendo a Forrester (de Gus Van Sant)
10.-Esplendor en la hierba (de Elia Kazan): una de las mejores películas de todos los tiempos, según Almodóvar.
11.-Killing Zoe (de Roger Avary): película escrita y dirigida por el canadiense Roger Avary (Manitoba, 1965) y producida por Quentin Tarantino.
12.-Rápida y mortal (de Sam Raimi): western del año 1995 que no me canso de ver, por tener una historia que te mantiene atrapado, amén de un reparto espectacular: Sharon Stone, Gene Hackman, Russell Crowe, Leonardo DiCaprio, nada más.
No soy seguidor de la filmografía de la Stone pero su actuación me parece muy buena, aunque Crowe se lleva muchas palmas con el inolvidable papel del predicador. Los flashbacks de la protagonista nos van mostrando un atroz recuerdo de la infancia que justificará cualquier deseo de venganza.
13.-Memorias de África / África mía (de Sydney Pollack): Con este largometraje el actor y cineasta Sidney Pollack ganó el premio de la Academia a Mejor director y fue también la mejor película en 1985.
14.-RAILS AND TIES / En las vías del tren (de Alison Eastwood): La hija de Clint Easwood nos regala su primera película. Un drama que involucra a dos familias. En ambos hogares la madre es la carencia (una elige la muerte mediante un atroz suicidio y la otra está a punto de irse víctima de un cáncer terminal). Una película recomendable. Triste. Con un final que se las ingenia para aparentar una ligera esperanza.
15.-
Nación Prozac (de Erik Skjoldbjærg): Cristina Ricci empieza la película desnuda, sumida en parte de todos sus problemas: una familia disfuncional, una madre que supuestamente espera demasiado de ella y sus continuas y recurrentes depresiones. He leído muchas críticas negativas respecto a esta película (incluyendo una que dice que lo mejor de la pela son las tetas de Ricci). Me parece una exageración. Nuestra incapacidad para comprender nuestras depresiones ya es un aviso palmario de que nos será mucho más difícil entender las depresiones ajenas. Sobre todo porque yo sé lo que es ir al psiquiatra para que te suministre drogas legales (o como prefieran llamarlo). Entiendo perfectamente lo de la "casa de las drogas", es más a veces siento que abuso de ellas. Lo de la 'perspectiva' está en veremos (creo que siempre está en veremos)... como las depresiones que pueden irse de un momento a otro y volver mañana sin pedir permiso.
16.-Stepfather / Asesino en casa (de Nelson McCormick): luego de ver, Rec 2 o Actividad paranormal, me cuesta calificar Stepfather (El Padrastro / Asesino en casa) como una película de terror. Es una historia cargada de suspenso con un inicio bastante interesante. Su final es muy flojo y, por supuesto, deja abierta la puerta para la segunda parte. Sobre 20 puntos le pondría 12 y tal vez estoy siendo generoso. Este es otro remake, la película original data de los años 80. Las actuaciones son muy buenas: sobre todo la del padrastro y de la madre.
17.-Avatar (de James Cameron)
18.-El profesor /Il camorrista (de Giuseppe Tornatore): Giuseppe Tornatore es un laureado director de cine siciliano. Nació en 1956, en Bagheria (Palermo, Italia). Treinta años después aparecería El profesor (Il camorrista), su primer largometraje. La película se sirve de un tema muy explotado en el cine, pero pocas veces con tanta calidad: la camorra (la mafia). Tornatore es un cineasta cuya obra debe ser seguida con atención, pues una de sus mejores películas, sino la mejor, le da título al presente blog: Cinema Paradiso, una de las mejores películas que he visto en mi vida y que todo el mundo debería ver, esta película aparecería un año despues (sería su segunda película), 1987. En El Profesor, las primeras escenas ya anuncian una violencia que no tiene límites: un sujeto utiliza a un niño para poder esconcer un arma y realizar un ajuste de cuentas. Años después ese niño, ya hombre, se arrebata al ver cómo un pícaro le toca las nalgas a su hermana Rosaria. Pierde la cabeza y la refriega se le va literalmente de las manos y termina asesinando al sujeto.Luego lo veremos en la cárcel y ahí se hará conocido como "El profesor". La violencia será el punto de partida para llegar a ser uno de los líderes de la camorra, comprará jueces, lo declararán loco y escapará de una manera bastante 'espectacular' del manicomio. Luego el imperio crecerá a la par de los asesinatos a sangre fría, idas y venidas, una hermana que se convertirá en su mano derecha y una historia que, de pronto, se alarga demasiado. Película a recomendar pero -insisto- que podría haber sido menos larga. Al final, vemos al Profesor encerrado, caminando infatigable y sumido en una locura que no aleja sus pensamientos de la camorra y de su pasado. Sale de la escena y, de pronto, podemos sentir su muerte, que es también la muerte de la película. He visto en algunas páginas de internet que la gente suele compararla con El Padrino. Es obvio que las comparaciones no son gratuitas pues ambas abordan un mismo tema: la mafia, pero con dos visiones distintas. En el caso de Don Corleone, vemos a un personaje muy humano, al patriarca de una gran familia que no sólo admiramos sino que -siento- uno quiere hacerlo suyo. Con El profesor pasa algo muy distinto, podemos notas a un sujeto inteligente, un líder, pero en ningún momento uno llega a sentir admiración o, acaso, un sentimiento bienhechor.
19.-El cabo del miedo/Cabo de miedo (de Martin Scorsese): es una película de Martin Scorsese (un remake) protagonizado por Robert De Niro, en donde las escenas más perversas pueden convertirse en un erotismo avasallador. Película violenta, salvaje, sobre el odio, el rencor, los ajustes de cuentas y la incapacidad de los ex reos para insertarse de nuevo en la sociedad.
20.-Está vivo (de Josef Rusnak): una chica queda embarazada pero todavía tiene muchos planes en su vida profesional, entonces su mejor amiga la asiste para planificar un aborto bastante traumático que finalmente no tiene el resultado esperado (el bebé, o el resultado de un aborto fallido nace y empieza una ola de muertes). He leído que se trata de un remake que es una pérdida de tiempo, escenas bobas y que en vez de llamar al terror invocan a una risotada.
21.-Actividad paranormal (de Oren Peli): hace muchos años escribí un cuento en el cual la hora jugaba un papel definitivo: "3:15". Luego de ver Actividad paranormal de Oren Peli puedo creer que la ficción tiene muchas posibilidades de convertirse en realidad (aunque la película de terror en mención trate de bosquejar un falso documental). Actividad paranormal es una película de bajo presupuesto (menos de 15 mil dólares) que ya está recaudando millones: el argumento resulta elemental, una pareja que tiene visitas del más allá. El hombre decide empezar a filmar para buscar una solución. Todo irá de mal en peor. Una película imprescindible del año 2009.
22.-Esas mujeres (de Ingmar Bergman): es, al parecer, el primer largometraje de Bergman a colores. En donde, se me antoja, las mujeres asumen el papel de musas del artista. Y el cineasta sueco trata de contrastar el papel del artista (en este caso un músico, un consumado maestro del violonchelo) y el del crítico (en la película también asume el papel de biógrafo de un personaje que nunca llegaremos a ver). "¡Pajarito! Tú cantas, sin preocuparte por la crítica exigente", dice uno de los personajes (el crítico); podemos inferir entonces que Bergman (el pajarito que se sirve del cine para cantar) intenta poner los puntos sobre las íes del proceso crítico y la incomprensión de los críticos. Es una comedia de poco más de una hora, por ratos reflexiva, por ratos absurda... al final el artista muere, pero eso no es un incoveniente para 'esas mujeres' que no demoran mucho en convertirse en las musas de un nuevo prospecto (para permanecer en el círculo vicioso).
23.-Awake / Despierto (de Joby Harold): Cada año cerca de 21 millones de pacientes, reciben anestesia general. La gran mayoría caen en un sueño plácido, no recuerdan nada. Pero 30 mil de estos pacientes no son tan afortunados, se encuentran a sí mismos incapaces de dormir, atrapados en un fenómeno llamado concientización de la anestesia. Estas víctimas quedan completamente paralizadas. No pueden gritar por ayuda. Están despiertos.
24.-La tapadera (de Sidney Pollack)
25.-Pretty Woman (de Garry Marshall)
26.-¿Qué pasó ayer? (de Todd Phillips)
27.-Kamchatka (de Marcelo Piñeyro)
28.-Mártires (de Pascal Laugier):
29.-Huracán Carter (de Norman Jewison)
30.-La decisión más difícil (de Nick Cassavetes)
31.-Gente Corriente (del maestro Robert Redford):
32.-Destinos opuestos (de Bryan Gordon)
33.-Gente poco común (de Noam Murro)
34.-Mala Noche (de Gus Van Sant): corría el año 1985 y el ahora célebre Gus Van Sant (ganador de la Palma de Oro del festival de Cannes por Elephant, y nominado al premio Oscar como mejor director por Milk y aplaudido por filmes como Paranoid Park) estrenaba su primera película, en blanco y negro: MALA NOCHE. El título no está traducido y deja entrever la influciencia de la cultura latina -más precisamente mexicana- en Estados Unidos: estamos hablando de los "mojados", es decir, de los ilegales. Y una exploración de un obsesivo amor homosexual.
35.-Amor a quemarropa (de Tony Scott): considerada la mejor película de acción-romance de los años noventa (y seguramente de hasta hora). El guionista -cómo no- es el inacabable Quentin Tarantino. Una poderosa historia de amor entre un amante de las películas de kung fu y una prostituta (o "dama de compañía" como se autodenima ella). Como siempre, los diálogos son de primer vuelo y las escenas impregnadas de esa violencia tarantiniana. Particularme la escena en que el ex-policía, al saberse a punto de morir sostiene un inaudito diálogo con su verdugo (un siciliano).
36.-SENSO (de Luchino Visconti): del cineasta italiano Luchino Visconti es, en palabras de Vargas Llosa, si no la mejor, una de las mejores películas de su vida: "Me hizo pensar en una novela de Stendhal hecha película. La escena inicial, con Alida Valli escobillándose esa cascada de cabellos dorados, es para mí una de las más eróticas de toda la historia del cine".Estamos frente a una relación que exaspera y que tiene un final trágico. Intensa, pero lo deja a uno con un sensación amarga (por el final de ambos personajes).Se puede ver a la escena que hace referencia Vargas Llosa acá (SENSO).

2010/03/13

«La prostitución de las palabras» en el Proyecto Sherezade


El Proyecto Sherezade publica mi cuento en su edición de marzo. Y lo presenta así: La prostitución de las palabras es la historia de un oficinista que decide dejar su profesión para escribir la gran novela que lleva dentro de sí.

¿Cómo comenzó todo esto? Recuerdo que cuando sólo restaban un par de días para el día de mis cuarenta años, el cartero llamó a la puerta de mi departamento, para entregarme un paquete de libros que, junto a una risueña tarjeta de cumpleaños, me enviaba mi hermana Adela desde algún rincón de Palma de Mallorca.

Todos eran libros de ficción y, también, del mismo autor. Es por eso que, sintiéndome partícipe de un absurdo y efímero juego de lotería, tomé al azar uno de los cuatro y me sumí en el placentero viaje de La tregua. Viaje del que, al parecer, no retornaría nunca.

Me bastó menos de una tarde terminar de leer esa novela disfrazada de diario personal. Pero –ahora debo reconocerlo sin ambages–, me tomaría mucho más tiempo asimilar la caterva de repercusiones que tuvieron en mí esas páginas que, de alguna manera que hasta el día de hoy no llego a comprender con precisión, me aguijonearon para que tomara decisiones poco meditadas y –según mi abuela, que casi nunca falla– totalmente descabelladas que le darían otro talante a mi porvenir.

Para leer el cuento completo clic aquí.
Imagen: Puente de Fierro (Puente Bolívar), Arequipa

2010/03/08

«El secreto de sus ojos» de Juan José Campanella gana el Premio Óscar

Como habíamos dicho el día miércoles 03 de marzo en el diario El Pueblo de Arequipa, El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella, se presentaba como la gran favorita de las cinco películas nominadas al mejor largometraje de lengua no inglesa. Este galardón se veía venir luego de que este filme argentino se alzara con el premio Goya a Mejor película hisponamericana.

Juan José Campanella (Buenos Aires, 1959) nos cautivó a todos con El hijo de la novia, una película espléndida sobre los primeros amigos (la verdadera amistad que empieza en la infancia y, a pesar de los reveses, las distancias, el azar, crece como un árbol vigoroso a través de la vida), el amor que el tiempo no marchita sino enriquece, la violencia de una enfermedad como el Alzheimer, y las promesas o sueños que bien se pueden cumplir magníficamente a destiempo.
Ahora, en El secreto de sus ojos (la película argentina más taquillera de las últimas 3 décadas) Campanella vuelve otra vez a la carga con el gran Ricardo Darín -sería ocioso hablar del talento de este actor que lamentablemente no asistió a la ceremonia en el Teatro Kodak- para traernos un drama basado en la novela homónima del escritor, también argentino, Eduardo Sacheri.
La película relata una historia intensa (un thriller hecho a la medida de Hollywood): la mirada retrospectiva de un ex-agente de la justicia federal argentina, Benjamín Espósito (Ricardo Darín), que recuerda una investigación que marcó su vida y la de su mejor amigo (Pablo Sandoval, a cargo de un notable Guillermo Francella) y de la mujer que siempre amó íntimamente, Irene Menéndez-Hastings (Soledad Villamil, merecedora por esta actuación del Premio Goya a la mejor Actriz Revelación).
Hay de todo: amor, tensión laboral, animosidades cáusticas, sangre, corrupción, rabia e inclusive el alcohol y la taberna como vicios alegremente aceptados (“como pasiones” o algo que se le asemeje). Una película imperdible que seguramente es de lo mejor que dejó el cine latinoamericano en el año 2009 y que, por eso mismo ya le había ganado La Teta asustada de la peruana Llosa en el duelo que tuvieron en aras del Premio Goya a la Mejor Película Hispanoamericana.
Bien decíamos, el miércoles pasado: "Ahora que parece ser menester ponerse la camiseta del Perú y alentar a la película de Llosa en los premios Óscar, habría que decir, a título personal, que la cinta argentina le saca varios cuerpos de ventaja".
Quizá lo mejor de la película -a un confeso amante del bar , el estadio y la farra- puede resultar siendo la definición de "pasión" por parte de Guillermo Francella (sí, el mismo que se derretía con la nena Julieta Prandi) y las escenas en la tribuna de Racing. Un gran logro, una película que vale la pena ver en más de una oportunidad.

Para leer y ver más sobre El secreto de sus ojos, clic acá.

2010/03/04

Último día



Por Alexander Campos Soto (*)

Deja vencer su cuerpo sobre la cama, hunde la cabeza en la almohada e intenta dormir. No lo consigue. Un edredón azul cubre, a medias, su enjuta humanidad. Escucha el ruido monótono que proviene de la calle. Ya nada le llama la atención. Ahora todo le apesta.

Desea sumergirse en el sueño, un vago aire llega a acariciarle las mejillas. La tristeza lo invade y de sus ojos se desprenden unas cuantas lágrimas. Y, por fin, se queda dormido.

Luego de unas cuantas horas, despierta. Mira la hora en el reloj que está sobre el velador. Son las tres de la tarde. “¡Cómo pasa el tiempo!”, se dice a sí mismo. Va deprisa hacia el baño, ve su semblante en el espejo, quiere creer que se trata de un rostro bello y lozano. Mentira: ahora lo divisa pálido, sin vida, como una hoja seca arrastrada por el viento.

Mira los anaqueles de la pequeña vitrina, tantas cajitas de antidepresivos y somníferos. Intenta tomar un puñado de cápsulas, un cóctel suicida… Una imagen perversa pasa por su mente y, luego de un repentino ataque de pánico, tira las pastillas por la ventana con una rabia que no cabe en su cuerpo.

Se dirige hacia el viejo ropero y desempaca el traje azul marino que le regaló su padre. Y piensa: “si tengo que morir, lo haré sin miramientos, pero también con elegancia”. Se siente soberanamente ridículo, un pobre diablo infinito.

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Cuando ya no tengas secretos es un Blog Colectivo donde se publicará esporádicamente trabajos de amigos y alumnos del Taller Virtual de Escritura Creativa "Cuando ya no tengas secretos". Sugerencias, consultas, envíos y colaboraciones: mazeyra@gmail.com. Para leer el cuento completo clic acá.

2010/02/27

CARETAS: Golpiza iluminadora. Cuentos de Mazeyra reunidos como un obligado ajuste de cuentas.




La reseña titulada «Golpiza iluminadora: cuentos de Mazeyra reunidos como un obligado ajuste de cuentas», aparece en la edición 2118 de la revista Caretas, a cargo de José Donayre Hoefken sobre La prosperidad reclusa.

«Parece que cualquier perversión o subversión fuera magnífica plastilina en manos de Mazeyra para diseñar personajes y someterlos a situaciones poco felices».

Para leer la reseña completa hacer clic sobre la imagen.

2010/02/15

«Atrapados en la noche», reseña de mi libro en El Comercio

«Atrapados en la noche», es una magnífica forma de resumir el drama por el que pasan mis personajes más genuinos. La noche es, para un insomne como yo, el mejor caldo de cultivo que azuza mis mayores fobias y temores. Hoy, leo una generosa reseña de Francisco Melgar en el diario El Comercio y, agradecido, siento que, mientras siga atrapado, seguiré escribiendo… Y, Bergman –mi hermano Ingmar Bergman–, acudirá en mi ayuda una vez más: «La hora del lobo es el momento entre la noche y la aurora cuando la mayoría de la gente muere, cuando el sueño es más profundo, cuando las pesadillas son más reales, cuando los insomnes se ven acosados por sus mayores temores, cuando los fantasmas y los demonios son más poderosos... »


«Esquizofrénicos, obsesivos, perdedores y desadaptados de toda clase son los personajes que pueblan las prosas y relatos de “La prosperidad reclusa”, rotundo libro del joven escritor peruano (arequipeño, para más señas) Orlando Mazeyra Guillén. Nacido en 1980, Mazeyra viene ganando premios desde hace varios años gracias a sus relatos enardecidos y precisos, muchos de ellos editados por revistas y publicaciones de universidades de distintos países latinoamericanos. En “La prosperidad reclusa” hallamos varios de ellos, quizá las mejores narraciones de este escritor, en que las neurosis cotidianas se convierten en el motor de una existencia que lucha por sobreponerse a un destino oscuro, siempre fracasando en el intento. Guiado por un lenguaje que refleja una necesidad urgente de expresión, Mazeyra asoma como una de las mayores promesas de la narrativa local.»

Fuente: El Comercio, lunes 15 de febrero de 2010.
http://elcomercio.pe/impresa/edicion/2010-02-15/eccu150210c8/02

2010/02/08

Jaime Bayly: el canalla presidencial


–¿Sabes si Jorge va a misa todos los domingos? –preguntó.
–Ni idea –dijo él.
–Pregúntale, ¿ya? Porque es muy importante que tus amiguitos tengan sus valores morales bien puestos, Joaquincito. Y pregúntale también si reza todos los días.
–¿Por qué tengo que preguntar tantas cosas, mami? No seas metiche, pues.
–Es tu deber de cristiano tratar de salvar las almas de todos tus amiguitos, Joaquín. ¿O no quieres encontrarte con Jorge en el cielo?
–Sí quiero, mami. Claro que quiero. Jorge es súper buena gente.
–Entonces preocúpate por su formación espiritual y trata de enrumbarlo en el camino de la santidad, mi amor.
–Pero si le hablo de esas cosas de religión, de repente le va a fregar y no va a querer ser mi amigo nunca más, mami.
–No tengas miedo al ridículo, mi cielo. No tengas miedo al qué dirán. Tú eres un líder. Un líder nato. Tú has nacido para ser presidente o cardenal. Y de repente me quedo chica. A veces pienso que hasta el Vaticano no te para nadie, mi Joaquín.

Fragmento de No se lo digas a nadie.

2010/02/03

Fotografía del alma


A finales de año 2009, apareció en una editorial de los Estados Unidos el libro 100 y más Historias Reales. En donde colaboro con el relato breve "Fotografía del alma" que, paradójicamente, lo escribí cuando estuve trabajando en una empresa de procesamiento de alimentos.

2010/01/27

Presentación de «La prosperidad reclusa» en Tacna


Este jueves 28 de enero, a las 7:30 P.M. estaremos en la ciudad de Tacna, en un «Encuentro Literario», invitados gentilmente por el Grupo Cultural Eduardo González Viaña, dirigido por Willy González. La cita es en el Café Zeit Calle Deustua #150 (frente al RENIEC TACNA). Están todos cordialmente invitados. El ingreso es libre.

Acerca de los Jueves de Bohemia Cultural en Tacna: Espacio cultural en vivo que se estructura en torno a la conversación con un personaje destacado (nacional o extranjero) en el amplio universo de las artes. La finalidad es dar a conocer al ser humano dentro de todo artista; además de brindar un testimonio de su experiencia, anécdotas, influencias, producción y estilo personal. Esta actividad pretende rescatar la plática coloquial, amena, semejante a un encuentro de amigos y brindar al público asistente una noche artística despojada de toda solemnidad acartonada. En el Café Zeit, este espacio cultural fue apadrinado por el gran escritor arequipeño Oswaldo Reynoso. La organización de los Jueves Literarios, recae en el Grupo Eduardo González Viaña, que cuenta con cerca de 9 años de permanente labor de promoción y difusión en favor del desarrollo de la cultura en la Región, bajo la dirección de William Gonzalez Huanacune reconocido promotor cultural -además de contar con una importante trayectoria de labor editorial en la Heroica Ciudad- Los invitados a estos jueves forman un amplio y variado conjunto de artistas plásticos, teatreros, poetas, narradores, escultores, músicos y demás, desde los ya consagrados hasta quienes recién se inician con buen pie en la aventura del arte: www.cafezeitperu.com


2010/01/18

Avatar: "Las películas son los recuerdos de nuestra vida. Tenemos que mantenerlos vivos"

Con cada día, mejoran mis sentidos.
Cada día que pasa van mejorando mis sentidos.
Es como el fluir de un arroyo... ínfimos sentidos y sonidos.
Ella siempre habla de la energía
que fluye en animales espirituales,

es realmente difícil de comprender.
No solo se trata de ponerle un ojo a todo allí afuera.
Tienes que escuchar lo que ella te dice
"Trata de ver el bosque"
(...) Traté de entender esta profunda conexión
que la gente tiene con el bosque.
Ella lo denomina como una red de energía
que fluye en todas las cosas con vida.
Ella dice que la energía es prestada
y que un día tienes que devolverla.


Ayer, domingo, por la noche me emocioné al ver el tributo a Martin Scorsese en la Premiación de los Globos de Oro. Entre otras cosas, dijo que "Las películas son los recuerdos de nuestra vida. Tenemos que mantenerlos vivos". Y se dio un tiempo para citar a William Faulkner: "El pasado nunca está muerto, ni siquiera es pasado". Todo esto al recibir el premio Cecil B. Meville.
Hoy, acabo de ver Avatar, la nueva película de James Cameron (Canadá, 1954), el director de cine de la -hasta ahora, porque precisamente Avatar va camino a desplazarla- película con mayor recaudación en la historia del cine: Titanic.
Dicen que las comparaciones son odiosas, y, además de torpe, sería muy apresurado de mi parte el tratar de decantarme por una de estas películas (recordemos que Cameron ya había entrado con excelencia en las pantallas de nuestras casas gracias a un clásico como Terminator/Exterminador).
Siempre que, con mucho esfuerzo, trato de dejarme llevar por una historia en 3D o con animaciones, parto con una cierta animosidad, que en la mayoría de los casos resulta siendo un velado prejuicio. No pensaba darle una oportunidad a Avatar, pero a Cameron le debo no pocas emociones, algunas lágrimas y muchísimas repeticiones de ese clásico que pasará a la historia del cine y que seguirán viendo de acá a 10 centurias: la historia del Titanic.
La premiación de los Globos de Oro fue el espaldarazo final para apostar por esta película de más de dos horas que, sin duda, vale la pena ver. Historia futurista (acá otro prejuicio, para este realista a rajatabla) sobre un amor entre dos razas distintas: la humana y una raza de otro planeta con un marcado aliento felinesco.
Cameron hace todo lo posible por escapar de un panfleto ecologista y, quizá, uno no sabe si al final lo consigue. Pero, en estos tiempos en que la protección del planeta está tan en boga (de la boca para afuera), la película resulta siendo un gran acierto. Sabe conmover, de manera controlada -aunque a muchos los está haciendo pensar en el suicidio- y, por ratos, nos vemos envueltos en un cine de 'compromiso', si vale el término,
Seguramente Titanic y su atroz realismo (con fechas exactas y un gélido número de muertos, pero con valor agregado determinante de Rose y Jack Dawson) seguirá por encima de Avatar, con su futurismo que -por eso mismo- me resulta tan difícil de hacer mío. Eso no me exime de comprender a todos aquellos muchísimos congéneres que están entrando fuertes depresiones y pensamientos suicidas luego de ver 'Avatar'. (hay que aceptar que otro mundo es posible, ese será un paso importante). Mientras tanto, será mejor dejar pasar un poco de tiempo: días, meses, años. Admito que las secuelas casi siempre son nefastas (Cameron dice que será una trilogía y eso lo puede mandar al despeñadero). Es probable que en los premios Oscar, Cameron la vuelva a romper: lo que no sé es que si, de acá a cien años, Avatar será una película tan valorada como Titanic. Lo que sí sé es que si no captamos el mensaje -porque toda película trae consigo mensaje(s)-, ya no estaremos. Quiero decir, no estarán ni nuestros hijos ni nuestros nietos. Y el cine también habrá muerto.
Para leer más sobre Avatar, clic acá.


2010/01/11

La pasión

–Ya no sólo te escapás para mamarte, ¿ahora también te robás las pruebas?
– Ya está todo bajo control, Benjamín.
– Mirá si a Irene se le ocurre leer el expediente?
–¡Suelte, Carajo!
–¿Qué está haciendo, se volvió loco?
–Sentate vos un segundo. Sentate y relajate. ¿Sabés por qué no lo podemos encontrar, Benjamín? Porque somos dos boludos. Mirá: 12 cartas, 31 folios, 5 trabajos... No, esto ya te lo leí.
–Vámonos.
–No. No paré de pensar un segundo.La cabeza me explota, Benjamín. Yo me puse a preguntar. ¿Cómo es posible que no lo podamos encontrar a este tipo? Siempre se nos hace humo. ¿Dónde está? Y se me ocurrió pensar en los tipos, pero en todos los tipos, no en este tipo en especial, sino...
–"Los tipos", sí.
–Eh, ahí está. En "el Tipo"... El tipo puede hacer cualquier cosa para ser distinto, pero hay una cosa que no puede cambiar, ni él, ni vos, ni yo, nadie. Mirame a mí. Soy un tipo jóven, tengo un buen laburo, una mina que me quiere y como decís vos, me sigo cagando la vida viniendo a tugurios como este. Más de una vez me dijiste: “¿Por qué estás ahí, Pablo? ¿Qué hacés ahí?” ¿Y sabés por qué estoy, Benjamín? Porque me apasiona. Me gusta venir acá, ponerme en pedo, cagarme a trompadas si alguien me hincha las pelotas. Me gusta. Y vos lo mismo, Benjamín. Vos no podés, no hay manera de que te puedas sacar de la cabeza a Irene... Y la mina tiene más ganas de casarse que Susanita.Debe tener más de 37 revistas de trajes de novia arriba del escritorio. Se comprometió con fiesta y todo, pero vos... seguís esperando el milagro, Benjamín. ¿Por qué? Vení.
–¿Escribano, qué es Racing para usted?
–Una pasión, querido.
–¿Aunque hace nueve años que no sale campeón?
–Una pasión es una pasión.
–¿Te das cuenta, Benjamín? El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios… pero hay una cosa que no puede cambiar, Bejamín: no puede cambiar... ¡de pasión!



2010/01/08

Escribir es un acto contranatura

Uno tiene que tener mucho miedo al escribir. Escribir no es un acto natural como comer o hacer el amor o dormir. Es un acto contranatura, en cierto modo. Es oponerle la escritura a la naturaleza, finalmente; decir la naturaleza no se basta a sí misma, lo cual ya es algo tremendo, sino que necesita otra realidad, un añadido que es la imaginación literaria: páginas, palabras, tinta. Eso es un acto perverso en el fondo, y peligroso.
(…) Uno se tiene que concentrar mucho para escribir, es difícil escribir y se requiere mucha soledad y mucho silencio alrededor de uno, ser dueño tanto de un espacio como de un tiempo propios no tanto del escritor como de la escritura, de lo que se está haciendo…
(...) Yo creo que las influencias son buenas porque, después de todo, la literatura se hace no sólo con creación, sino con tradición. Y si no hay tradición, si uno no acepta que pertenece a una tradición pues no va a crear nada: somos la continuidad de algo y esperemos ser la tradición de otra cosa que sigue, pero esto no se puede romper en una especie de vanidad satánica y tonta. Finalmente, decir "soy único, soy original": ¡no hay nada original en el mundo! Hay una docena de grandes temas que se repiten de manera distinta: cómo se cuenta es más importante que lo que se cuenta (Carlos Fuentes).

2009/12/29

Libros 2009



(...) Empecemos a seguir la producción de Orlando Mazeyra Guillén, narrador arequipeño que con su segundo título LA PROSPERIDAD RECLUSA (CE) ha superado con creces los defectos de su atendible primer libro. Que sea entonces un buen motivo para mirar, sin demagogia de por medio, lo que se está escribiendo más allá del cerrado circuito limeño. Mazeyra Guillén es un irrefutable ejemplo de que hay nuevos narradores de fuste y raza (...).

Fuente:Blog La fortaleza de la soledad de Gabriel Ruiz Ortega.

2009/12/19

José Gabriel Valdivia: balance editorial de la primera década del siglo XXI en Arequipa


(...) Ahora, entiendo que en poesía está la publicación de José Ruiz Rosas, la obra poética de nuestro poeta mayor, es lo significativo (…) También yo podría decir que en la narrativa con Orlando Mazeyra se nos asegura algo ya interesante, parece que es un escritor de vocación.

2009/12/14

¿Dónde está el libro de la ciudad?

Escribe Arthur Zeballos Herrera

La última gran decepción del III Festival del Libro de Arequipa fue la confirmada ausencia de Mario Vargas Llosa en la ciudad. El gran banner que ondeaba con el viento luciendo el rostro sonriente del escritor, en el frontis de la Municipalidad Distrital de Yanahuara, anunciando su presencia, el miércoles por la tarde ya no estaba. Entonces, para todos los ansiosos de su figura, la ilusión de tener al arequipeño más ilustre en el mundo se hizo agua. Sé de algunos que hasta echarán alguna sentida lágrima y maldecirán el infortunio y sé que ellos no sabrán que esto no es causa del infortunio ni de la desgracia, sino de un grupo de personas que hizo de este evento una total estafa.

Pero los afectados no sólo se encuentran entre los avisados de Mario Vargas Llosa, los fanáticos de la bella Magaly Solier, los lectores de culto de Damaris Calderón, José Kozer, Raúl Zurita y todos aquellos escritores que hasta la fecha han cancelado su presencia —no se olvide que ellos mismos también son afectados—, sino también los escritores y editores locales, junto con el público que conforman y hacen el gran libro de la ciudad.

Imitando el ejemplo de la FIL 2009, los organizadores de este Festival se comprometieron a ceder a los editores independientes, no sólo de Arequipa sino también de toda la región, un stand para la difusión y venta de todo lo que en el país se produce. Sin duda, el Festival daba luces de convertirse en un gran evento que consolidaría a Arequipa como la ciudad del libro, pero el libro de la ciudad nunca apareció. El stand se esfumó, sus anunciadores se hicieron los locos y prefirieron enrolarse en la difícil tarea de desaparecer por completo y dejar al Festival cayéndose poco a poco.

Una semana antes se cambió la locación del campo ferial de la plaza San Francisco a la plaza principal de Yanahuara, días antes se anunció que ningún escritor internacional llegaría, el mismo día de la inauguración del evento aún se armaban los toldos que pretenden hacer pasar como stands. Ese mismo día se anunció que Magaly Solier no llegaba, ese mismo día se inquirió respecto al stand y algún Patrick O’brien sonriente declaró que de todas maneras habría uno para los editores independientes. Un día después, con los toldos ya armados, ningún espacio fue cedido, en cambio la librería de la universidad, dirigida por Misael Ramos —artífice del desastre consecutivo del I y II Festival— obtuvo dos. Un día después siguió la deserción de escritores y así todos los días se siguió con el Festival, sin siquiera un programa oficial.

Este año, nuevamente, el Festival parece un mercadillo de artesanías —lo salvan los buenos libros de algunas editoriales—, nuevamente los invitados no saben hacia donde dirigirse —he visto a Edgar Guillén vagabundear por la plaza con su maleta a cuestas sin que nadie de la organización se acerque a ayudarle—, nuevamente el público arequipeño no sabe que en su ciudad los pocos escritores que llegaron, eran buenos —la publicidad del evento ha sido deficiente y la única (el gran banner para Mario Vargas Llosa) resulta que fue una publicidad engañosa.

Esta es la hora para los responsables. Este el momento para que se diga cuánto dinero hubo en el presupuesto y cuánto de tal ha sido verdaderamente invertido. Es la hora para que los organizadores den la cara y digan por qué creen que los arequipeños no nos damos cuenta de su provincianismo y falta de organización. La hora para que se diga por qué Juan Manuel Guillén dejó en manos de esta gente el evento, cuando en la anterior edición ya le habían faltado el respeto al pueblo de Arequipa, con una malísima organización.

Arthur Zeballos

Artículo publicado en el Semanario "El Búho"