2009/10/04

Mercedes Sosa (1935-2009): no existe una escuela que enseñe a vivir

"Yo creo que no hace falta hablar de ella"
(Fito Páez)




Tu tiempo es un vidrio
tu amor: un fakir; mi cuerpo: una aguja
tu mente: un tapiz.
Si las sanguijuelas no pueden herirte
no existe una escuela que enseñe a vivir.
El ángel vigía descubre al ladrón
le corta las manos,
le quita la voz,
la gente se esconde
o apenas existe,
se olvida del hombre, se olvida de Dios.
Miro alrededor,
heridas que vienen, sospechas que van
y aquí estoy
pensando en el alma que piensa
y por pensar no es alma,
desarma y sangra.

DESARMA Y SANGRA
(Cantan Mercedes Sosa y Charly García)


2009/10/03

O.M.G. tras la puerta (descrito por Robert Schumann)

"Yo era poco más que una estatua, ni fría ni caliente; obligándome a trabajar, la vida regresó gradualmente. Pero sigo estando tan temeroso que no puedo dormir solo (…) ¿Puedes creer que no me atrevo a viajar solo (…) por miedo de que me suceda algo? En mí alternan con rapidez la sangre que se agolpa, el terror indecible, el ahogo, la pérdida momentánea de la conciencia".

Robert Schumann

una mujer,
una
goma pinchada,
una
enfermedad,
un
deseo;
miedos enfrente tuyo,

miedos que se mantienen tan inmóviles
que tú puedes estudiarlos
como piezas en un tablero de ajedrez...
no son las cosas grandes las que
envían a un hombre al
manicomio, la muerte que le corresponde, o
el crimen, el incesto, el robo, el fuego, la inundación...
no, es la serie continua de pequeñas tragedias
lo que envía a un hombre al
manicomio...
no la muerte de su amor
sino un cordón que se desata
justo
cuando no hay tiempo...
el espanto de la vida
es ese enjambre de trivialidades
que pueden matar más rápido que el cáncer
y que siempre están ahí-
las patentes o los impuestos
o el carnet de conducir vencido,
o contratar o despedir,
que lo hagas tú o que te lo hagan a ti

Charles Bukowski

Un breve alcance sobre mi locura: hacer clic aquí para leer "Tras la puerta"
Fuente: http://www.badosa.com/bin/obra.pl?id=n324

2009/09/23

Ribeyro: cuando los esfuerzos se congelan

Publicado en el diario El Pueblo, 22 de setiembre de 2009.


Orlando Mazeyra: "Ribeyro... Cuando Los Esfuerzos Se Congelan"

2009/09/15

Del Potro es un capo... y el suizo es un picón


Hay quienes, confundiendo el desbordante ímpetu por ganar (el hambre de gloria), acusan a los argentinos de ser malos perdedores (picones, diría el peruano que los detesta por tener ese espíritu ganador que a nosotros nos falta, sobre todo en el fútbol). Pues, un argentino de 20 años le hizo perder los papeles al propio Roger Federer, el número uno del tenis, quien prácticamente insultó al juez. Y es que “La Torre de Tandil” iluminó Nueva York y se apoderó del Abierto de los Estados Unidos.
Parece que llegó la hora del relevo, Roger. No, sabes que estoy exagerando, falta mucho. Pero un favor, ponte de pie y canta conmigo:
“Aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir:
Del Potro es un capo, y el suizo es un picón”.
Posdata delirante: Convócalo, Diego, mide 1.98… ahora sí tienes con quien ganar por arriba... el cielo es el límite.
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Más información acá: Un pura sangre
La imagen es portada de hoy en el diario Olé de Buenos Aires: Del Potro sacude al mundo del tenis: le ganó en 5 sets a Federer en una histórica final del US Open. Es el tercer argentino en ganar este Grand Slam, después de Vilas y Sabatini. "Es lo que siempre soñé de chiquito", dijo emocionado. Tiene 20 años. Brillante.

2009/09/13

Feria Internacional del Libro AREQUIPA 2009

Publicado en el diario El Pueblo, sábado 12 de septiembre de 2009

Más libros, más libres”, rezaba el lema de una feria del libro catalana de hace algunos años (2005). Esa sentencia en su brevedad guarda una contundencia implacable y aleccionadora. Y, por esos días, valía la pena preguntarse lo siguiente: ¿cómo queremos que el arequipeño de a pie acceda a la cultura si nadie, absolutamente nadie, se anima a poner en marcha actividades y/o eventos que le permitan a aquél empaparse de ésta?
Cabe recordar, ahora, que nuestro consabido regionalismo nos hace creer, con argumentos enclenques y fácilmente pulverizables, que Arequipa compite, palmo a palmo, con Lima; y que, en consecuencia –y sin dar margen a duda alguna–, nuestra ciudad es, por mérito propio, la segunda en el agreste escalafón nacional.
Pero, apelando a una elemental sinceridad, hay que señalar que la verdad, monda y lironda, es otra. Nadie puede poner en tela de juicio la prosapia de este “baluarte de la libertad”, ubérrima cuna de intelectuales que han descollado en distintas ramas y ciencias; a saber: Mario Vargas Llosa u Oswaldo Reynoso, emblemas de la narrativa peruana; Hernando de Soto, lúcido e inapreciable economista de primera fila; Honorio Delgado Espinosa, quien, en vida, supo amalgamar vastos sus conocimientos de medicina, sicología y filosofía, para gestar una copiosa obra que no pierde vigencia...

Hoy por hoy, sin embargo, la diligente –¿inmarcesible?– fábrica intelectual parece haberse apagado (o, cuando menos, averiado): los intelectuales y pensadores ya no germinan desde hace varias décadas (y si todavía aparecen, entonces nadie los conoce). ¿Los culpables? ¿Las autoridades? Claro, las autoridades que siempre le dan la espalda a la cultura. Pero, si somos honestos con nosotros mismos, podremos apreciar que esta desidia es colectiva; es decir, que todos somos copartícipes de esta negligencia que atenta contra el saludable crecimiento cultural de nuestra ciudad.
La grata noticia es que los entusiastas Freddy Tito y Martha Valencia no han querido caer en el lugar común; muy por el contrario, han logrado el concurso de universidades, instituciones culturales y empresas privadas para llevar a cabo la primera FIL (Feria Internacional del Libro) Arequipa 2009. Se romperán fuegos el día de la juventud, 23 de setiembre, con eventos librescos y actividades artísticas y conciertos. Todo esto en el Parque Libertad de Expresión (Umacollo, afueras de la Universidad Católica). Pero la fiesta del libro no será flor de un día, pues se alargará hasta el 5 de octubre.
Ya están en la lista de participantes, nuestro Oswaldo Reynoso (autor de “Los Inocentes” y “En octubre no hay milagros”), Gustavo Gorriti (que presentará “Petroaudios”), César Hildebrandt (quien acaba de reeditar su libro de notables entrevistas a intelectuales y políticos “Cambio de palabras”), además Javier Arévalo y Gustavo Rodríguez (propulsores infatigables del plan lector llamado “Recreo”). También: Jaime Bayly que acaba de sacar de imprenta la novela “El cojo y el loco” (Alfaguara, 2009) y un largo etcétera.
La FIL AREQUIPA 2009 promete ser un éxito. Pero lo será cabalmente si todos nos ponemos la camiseta de la lectura y participamos activamente de los eventos que tanto esfuerzo y sacrificio han costado llevar adelante a los organizadores de esta fiesta de la cultura. Para mayor información sobre el cronograma de actividades se puede visitar el portal oficial de la Feria del Libro: www.filarequipa.pe
¡Más libros, más libres!... Que es lo mismo que decir: “Si soy arequipeño, estaré en la feria del libro”… No en vano nuestro himno habla de un baluarte de la libertad…

2009/09/12

Conozco un hombre que era ciego...

"Conozco un hombre que era ciego. Cuando tenía 40 años le hicieron una operación y recuperó la vista. Al principio estaba entusiasmado... realmente eufórico. Rostros... colores... paisajes. Pero luego, todo empezó a cambiar. El mundo era más pobre de lo que él imaginaba. Nadie le había dicho cuánta mugre había. Cuánta fealdad. Notaba la fealdad en todas partes. Mientras fue ciego cruzaba la calle solo con un bastón. Luego de recuperar la vista, se volvió temeroso. Empezó a vivir en la oscuridad. Nunca salía de su cuarto. Después de tres años, se suicidó".

El pasajero,
es una película de Michelangelo Antonioni

2009/09/04

Éric Cantona pregunta: ¿Argentina o Brasil?


Dame fuego, dame-dame fuego.
Dame fuego, dame-dame fuego.
Dame fuego, dame-dame fuego.
DAME EL FUEGO DE TU AMOR.
Nacido en Fuerte Apache... Querido en todas partes.


2009/09/01

Vivir es ir contra natura: las excepciones cotidianas



Vivir es ir contra natura: Poe, Vargas Llosa, Onetti... y el protagonista de este relato que aparece en la edición de Setiembre de Badosa, en el apartado Las excepciones cotidianas: Un café en el «Capriccio»

2009/08/10

Miami 090809


Mamá siempre decía “la vida es como una caja de bombones: nunca sabes lo que te va a tocar
Forrest Gump

2009/07/16

Mi ídolo es lo más alto de América


Pedro Suárez Vértiz decía que cada vez que veía un clásico Alianza Lima-Universitario pensaba que hubiera sido bacán no ser peruano. Hoy, luego de ver a la Bruja, primero llorando de rodillas a lágrima viva, y luego levantando la Copa Libertadores de América, pienso -como siempre lo he pensado- que hubiera sido bacán ser argentino.
Juan Sebastián Verón es uno de mis máximos ídolos de mi primera juventud. Todavía recuerdo con emoción cuando ATV empezaba a transmitir con el 'flaco' Barnechea el clásico del domingo del fútbol argentino y podía ver a ese Boca de antología con Maradona, Caniggia,Verón, el 'Kili' y Martín Palermo (otro hincha pincharata).
El Zidane sudamericano de la pelada brillante y del semblante pícaro es un icono inobjetable del fútbol argentino: el talento congénito, el pase preciso y la sapiencia de los predestinados.
En la transmisión en vivo, Fernando Niembro decía “aquí hay escuela, acá hay un estilo” (eso que no tiene el fútbol cholo). Sí, señores, acá hay fútbol. Sin duda el mejor fútbol del mundo. Es por eso que Verón se merece una Copa del Mundo con la selección argentina, ese título todavía esquivo, pero aún latente.
Al ver a uno de mis referentes silenciando el estadio Mineirao y levantando el título más importante del fútbol mundial a nivel de clubes, pienso que a algunos el destino les depara una sola palabra: GLORIA.
¡Viva Verón, viva el fútbol argentino!

2009/07/14

La hora del lobo



Quisiera hacerle una pregunta. Escuche: ¿no es cierto, que una mujer que vive mucho tiempo con un hombre acaba, con los años, pareciéndose a él? Quiero decir, que lo ama y trata de pensar como él. Y ver todo como él. Dicen, que las personas cambian. ¿Qué es lo que puedo empezar a ver en los otros? ¿Qué es, después de todo, lo que ellos buscan? Si no le hubiera amado tanto y me hubiera preocupado menos por sus cosas, ¿acaso le habría protegido mejor? O será quizá, que no le amé suficiente como para sentir celos. Será por eso que esos caníbales, como los llamaba, nos han causado tanta aflicción. Yo creía estar muy cerca de él. Y él decía que se sentía cerca de mí. Y eso fue definitivo. Si me hubiera quedado con él... Pienso siempre en estas cosas. Me hago preguntas. A veces, no sé qué hacer… y me quedo callada.
La hora del lobo es una película de Ingmar Bergman

2009/07/03

Los abrazos rotos


-¿Cómo te llamas?
- Harry Caine. Antes me llamaba Mateo y era director de cine. Desde muy joven siempre me tentó la idea de ser alguien más, además de yo mismo. Vivir una sola vida no me bastaba, así que me inventé un seudónimo: Harry Caine, un aventurero que por avatares del destino se convertía en escritor.De momento, le hice firmar todos los guiones y relatos que escribí. Durante años Mateo Blanco y Harry Caine compartieron la misma persona: yo; pero hubo un momento en que, de modo abrupto, no pude ser otro que Harry Caine. Me convertí en mi seudónimo: un escritor hecho a sí mismo y por sí mismo. Sólo había un detalle que no había previsto… Harry Caine sería un escritor ciego.
LOS ABRAZOS ROTOS
es una película de Pedro Almodóvar

2009/06/25

Adiós al barrio


A propósito de la aparición de su nueva novela, Adiós al barrio, le hice una breve entrevista a José Antonio Galloso. Los que todavía no lo conocen pueden leer esta presentación que aparece en su Blog: “Nací en un barrio popular de Lima, Perú, en 1972. Soy autor del poemario “Si huyes hacia adentro” (Lima, Colmillo Blanco, 1998); la novela juvenil “Tres días para Mateo” (Lima, Alfaguara, 2000); en colaboración con el artista chileno Franz Fischer, del libro de poesía visual “Recortes de la memoria o el libro de la sombra” (Lima, Bizarro ediciones, 2007) y de la novela juvenil “El Mal Viaje” (Lima, Alfaguara, 2007). He traducido al español el libro “Reproduce and Revolt: A Graphic Toolbox for the 21st Century Activist” (de Faviana Rodríguez y Josh MacPhee, Soft Skull Press / Counterpoint, 2008). He publicado textos periodísticos, poemas, cuentos y fotografías en distintos medios impresos y en la red. Desde el 2002 radico en San Francisco, California”.
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Unas pocas preguntas

José Antonio: alguien que se detenga en cada una de tus obras, ¿te vería más como poeta o como narrador? ¿Quizá prefieres ser un escritor a secas?
La verdad yo me considero un escritor a secas. Más allá del género en el que me encuentre trabajando, lo que yo quiero cuando me siento a escribir es hacerlo bien y disfrutar del proceso al máximo. Lo que el lector piense sobre mi trabajo o como me vea como artista es algo que no puedo controlar y por ende no preocupa.

¿Crees que el barrio es el único reducto donde fuimos verdaderamentefelices? ¿Qué representa el (tu) barrio para ti?
El barrio es muchas cosas. Es el lugar donde te relacionas con tus semejantes sin la presencia reguladora de una institución formal. Es el lugar donde uno se forma o se deforma, donde se viven todas las emociones y experiencias de la adolescencia en total libertad. El lugar donde las vivencias llegan crudas, sin filtros y nos llenan la mochila de recuerdos. Además, el barrio, la esquina, la bodega o el bar, son espacios narrativos, lugares donde los amigos se juntan a contar, a recordar, a transformar lo vivido, a soltar la lengua en catarsis, a escribir páginas maravillosas que nunca serán impresas o tal vez sí. El barrio no es un reducto para la felicidad, en todo caso sería mejor verlo como una fábrica de recuerdos.

Si un lector te confiesa que todavía no ha leído ninguna de tuslibros: ¿por cuál le recomendarías que empiece y por qué?
En realidad le daría todos y le pediría que lea el primer párrafo de cada uno hasta que encuentre uno que lo atrape. Creo que el lector común debe leer aquello con lo que se identifica, aquello que de cierta manera le da placer o le habla de sus intereses. Y si no se engancha con ninguno, pues que no me lea, es importante entender que no todo el mundo tiene porque gustar de mi trabajo.

¿Tú crees que se aprende a escribir? ¿Acaso serías capaz de dirigir un taller para escritores?
Yo creo que uno nace escritor y lo descubre en el camino. Nadie en su sano juicio elegiría ser escritor. Ahora, a escribir sólo se aprende escribiendo, es como cualquier trabajo o actividad, solo la práctica, la disciplina y el compromiso hacen que se gane el oficio. En este sentido, siempre he desconfiado de la institución académica como formadora de escritores. Para mí un escritor es antes que nada producto de la sociedad, de sus experiencias y de sus lecturas. Por ello, creo que estudiar y entrar a talleres sólo es válido cuando ya se tiene una visión clara y definida de lo que uno es como escritor. Sobre la segunda parte de tu pregunta, en este momento de mi vida, creo que estoy en condiciones de dirigir un taller.

¿Cómo crees que se ha comportado la crítica respecto a tu obra?
Mira, aquí es inevitable hablar del prejuicio que existe frente al término “literatura juvenil”. Parece ser que el establishment literario no comprende que este es un término de segmentación de mercado que nada tiene que ver con lo literario. Mis tres novelas han sido publicadas por Alfaguara en la colección de la “Serie Roja”, por lo que hasta el momento son pocos los críticos que se han tomado el trabajo de comentar mi obra. Sin embargo los críticos que sí se han tomado el tiempo de revisar mi trabajo han sido bastante elogiosos. Por otro lado, eso (lo de la crítica) es algo que no me quita el sueño. Yo me siento afortunado de poder escribir, publicar y ser leído como parte de los cursos de literatura en los colegios; me siento afortunado de saber que mis libros se reeditan y gozan de buena salud; incluso de saber que han sido prohibidos en algunos colegios y que en uno de Chorrillos hicieron una quema de Tres días para Mateo. ¿Qué más puedo pedir? Una buena crítica, una mala crítica, no sé. Todo cae por su propio peso. Yo solo quiero seguir escribiendo.

¿Cuáles han sido las últimas películas que viste y, a su vez, el libro que estás leyendo?
Películas que tenga frescas en mi memoria:Fausto 5.0, La Fiebre del Loco, hace unos días UP, Bullet con Mickey Rourke y Tupac Shakur, y he vuelto a ver Martín H. En este momento me encuentro leyendo Calicalabozo de Andrés Caicedo y una antología llamada “Obras Maestras del Relato Breve” que me regaló mi hermano mayor durante mi última estadía en Lima.

Si mañana te dijeran que, a partir de mañana, sólo podrás vivir si nolees ni escribes libros, ¿qué harías?
Agonizar.

¿A qué escritor quisieras parecerte (o te han dicho que te pareces)?
Admiro a muchos y reconozco muchas influencias, pero no quiero parecerme a ninguno. Me han dicho varias veces que me parezco a Vargas Llosa y a Ribeyro, pero esas son opiniones subjetivas. Aquí yo solo cumplo con responder a tu pregunta.

Al escribir ADIÓS AL BARRIO, ¿volviste al barrio o lo cambiaste para siempre?
Lo reconstruí a través de la ficción.

Dime un buen lugar para morir (o para dejar de escribir)…

Morir o dejar de escribir, en todo caso es lo mismo. El lugar sería Punta Negra, sin lugar a dudas.
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Más información sobre José Antonio Galloso:

2009/06/11

ESPOSA Y AMANTE



En una entrevista con Joaquín Soler, el escritor uruguayo Juan Carlos Onetti confesaba que para escribir carecía de disciplina, sistema o método. El decía: “Yo no puedo ir a sentarme a la máquina de escribir, o sentarme con el lápiz, de tal hora a tal hora. Me es imposible hacerlo. Yo tengo arranques, ganas de escribir de un momento a otro, y de ahí viene la confusión porque tal cosa va a la libreta número 7, otra es un recorte de papel, a lo mejor un papel que me llevé de la confitería y después todo eso es un embrollo, ¿no? Además muchas veces me pregunto si yo escribí esto, o cómo juega esto otro dentro de la novela”.
Vargas Llosa, adoptaba (y sigue adoptando) la postura de un oficinista, se sienta a escribir, todos los días, de tal hora a tal hora.
La vieja y consabida anécdota literaria dice que en un hotelucho de San Francisco, en donde discutieron el uruguayo y el peruano. Onetti le dijo: “Mira, Mario, lo que pasa es que tú con la literatura tienes una relación conyugal, tienes que cumplir todos los días y de tal hora a tal hora; y para mí, en cambio, es una relación con una amante, cuando tengo deseos de escribir entonces escribo: loca, absurdamente”.
Dos opciones distintas, opuestas, pero ambas con resultados sobresalientes.
Yo, en cambio, humildemente confieso que soy un oficinista por deformación profesional. Aunque carezco de profesión: porque soy analista de sistemas, pero no soy ingeniero ni deseo serlo. Así como tampoco soy escritor, pero sí quiero serlo (y a veces creo serlo). Oficinista a regañadientes tengo que fingir que ‘trabajo’ mientras escribo. O lo que es peor: hacer ambas cosas a la vez. La idea que da pie a la construcción de cuentos es repentina, viene de un momento a otro como un movimiento telúrico, muy similar al caso de Onetti: entonces la literatura es, todavía y muy a mi pesar, mi amante. Pero aspiro a que pronto –y para siempre– sea mi mujer.

2009/05/17

Réquiem con el alma

(1920-2009)

In Memoriam


Mario, quiero contarte que hoy creí estar en el cielo (acaso, por jugarreta que el destino les depara a los escépticos, ¿ya estarás por ahí tomando mate y recitándole algunos inéditos premeditados a Jesucristo, Marx y Freud?). A orillas del Titicaca hay un pueblito llamado Pomata, una suerte de antesala al infinito donde la mano del hombre resulta siendo un agobio futurista que haría las delicias de Verne y compañía; una válvula de escape en estado basal plagada de ambientes que –al igual que tus poemas– podrían sensibilizar a un hombre de piedra o de hojalata. Estuve durante horas frente a un mar dormido, tan quieto como ahora debe andar tu cuerpo, maestro (tu palabra, en cambio, está más viva que nunca y, como sólo acontece con los predestinados, decidió sobrevivirte desde que garrapateaste tus primeros borradores).
¿Que por qué le escribo a un muerto? No lo sé, sólo me dejo llevar por ese mismo impulso que me invita a releer con devoción tus cuentos y poemas.
Hace tanto tiempo quería escribirte una extensa misiva a puño y letra –así como lo hice con Ernesto Sábato cuando le dije que yo era Juan Pablo Castel y que no estaba loco, ¡ese túnel existía, y aun existe!– pero no encontré tu dirección postal en la guía telefónica de Uruguay.
Fue sabia tu decisión de borrarte de las páginas blancas de ese mapa para impertinentes, porque te hubiera telefoneado tantas veces que mejor lo olvidamos. Ahora ya sé que nunca podré hablar contigo y que la carta en donde te confiaba que la búsqueda de un retazo de felicidad en (y mediante) la literatura es la quimérica razón de mi existencia. A propósito de eso: ahora que ya cerraste el paréntesis sabrás si la existencia tiene algún sentido, poeta.
Lo que no sabes es que justamente hoy, en la sierra peruana, un escribidor confundido empezó a leer Memorias de Adriano y recordó a ese uruguayo moribundo que, ¡pésima ironía!, lo había sacudido con Réquiem con tostadas: “he llegado a la edad en que la vida, para cualquier hombre, es una derrota aceptada. Decir que mis días están contados no tiene sentido; así fue siempre; así es para todos”.
Así es para todos, Mario. Pero no todos podrán escribir un diario existencialista como La tregua, o poemas de la envergadura Hagamos un trato o Te quiero. No todos pertenecemos a esa extraña estirpe que, jugando en serio con las palabras, suele cambiar la vida de las personas.
¿Algo más, Mario? El mal de altura, también llamado soroche por estos lares quechuas, es un perfecto coqueteo con la muerte. Cuando sientes los amagues del vahído, dudas, mientras luchas por una bocanada de aire quieres creer en Alguien superior que, aparte de salvarte del inminente trompicón, pueda tenderle la mano simbólica al Hombre para borrar lo que hizo la otra mano (la siniestra, la que nos deshumanizó a punta de canalladas que hoy todos llaman noticias). Que yo también sufra un mal gástrico crónico no es sólo una anécdota que no viene a cuento: tómalo como una argucia que me hace sentirme más cerca a ti, hermano.
Hace mucho tiempo un amigo poeta me invitó a ver Vivir, una película de Kurosawa que me hizo prometerme con fervor escribir algo digno de recordarse antes de cerrar el paréntesis. Podrás darte cuenta que, por pereza o falta de talento, estoy haciendo bien poco (dame el beneficio de la duda, ten en cuenta que tengo un padre que habla con nadie en el excusado y que esta misma tarde se dijo a sí mismo “Me da pena mi hijo”… y no hablaba de mí, Mario. A veces creo estar muerto, aunque, de ser así, ya sabría si en verdad La muerte es una joda).
Volvía de Pomata a esta civilización en donde el desasosiego prefabricado y las gripes de laboratorios porcinos ofician de titiriteros duchos y, de pronto, la radio lo informó fríamente: Mario Benedetti ha muerto. Punto aparte.
El locutor deslizó una escueta biografía que no decía nada de ti, pero delataba mucho del mal tiempo que vivimos. Un flashback, a manera de pararrayos contra la nada, me sacó del mazazo de saberte muerto: una madrugada de año nuevo, en La Punta, Camaná, ríos de licor y mares de poesía. El Búho –un viejo amigo– recitando Táctica y estrategia antes de dar cuenta de una botella de cerveza bebida del pico. Entonces vivir otra vez valía la pena y salud por Benedetti, ese uruguayo universal al que todos debemos recordar cuando nos quedamos inmóviles al borde del camino, cuando congelamos el júbilo, cuando queremos con desgana, cuando nos llenamos de calma.
Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia, este réquiem lo escribí con el alma, es cierto que debí hablar de ti y sólo hablé de mí hasta la impudicia; pero hablé de mí pensando en ti (táctica y estrategia, escritor): NO TE SALVES AHORA NI NUNCA. NO TE SALVES.



2009/05/11

El ateo sexual... también en La Salle (*)


"Siempre me he considerado un ateo sexual, porque dejé de creer en Dios después de mi primera masturbación frente al mar. Esta experiencia de inicios de mi adolescencia la he narrado en varias formas en los relatos que he escrito en los últimos años.Mi primaria la hice en un colegio de Hermanos Cristianos de La Salle (…) Recuerdo que había un Hermano que nos hablaba mañana y tarde de los horrores del infierno. Nos hacía poner la mano sobre la llama de una vela y cuando la retirábamos para no quemarnos nos decía: el infierno son millones de millones de velas que arden eternamente y en su puerta hay un gran letrero que dice: por siempre jamás, es decir para toda la eternidad. Luego nos hablaba de los pecados y ponía un especial regusto en describir con detalle los diferentes pecados de la carne que podían acosarnos. Para terminar la función nos hacía levantar la mano derecha al estilo fascista frente al altar mayor para hacer la renuncia a Satanás y a la carne y la entrega de nuestra propia vida si alguna vez pecábamos sobre todo contra la carne. Antes la muerte que el pecado, resonaba nuestra promesa en la oscura y abovedada iglesia de sillar" (Oswaldo Reynoso).
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(*) En Argentina publican En octubre no hay milagros. La nota de Radar Libros del diario Página 12 de Buenos Aires dice: Contemporáneo de Julio Ribeyro y Mario Vargas Llosa, Oswaldo Reynoso es uno de los secretos mejor guardados y aún muy resistido de la literatura peruana. En los ’60, Reynoso, declarado marxista, publicó Los inocentes, suerte de Juguete rabioso limeño, libro que provocó reacciones bien encontradas. Ahora se publica en Argentina En octubre no hay milagros (Ediciones El Andariego), su segunda novela de 1965. Homoerotismo, miseria y vitalidad en un momento crucial en que la ciudad se expandía hacia sus propios límites.

2009/04/15

Un pez sacado del agua...

En el blog El Salmón (crónicas sobre peces sacados del agua y sobre peces en el agua) aparece una crónica gris que quiere llegar a ser roja. Empieza así:

La vida es un continuo aprendizaje, dicen los que saben. Y yo, que no sé nada, desconfío (mi experiencia lo hace obstinadamente), porque no aprendo: me desprendo (de ideas, afectos, pulsiones y sensaciones de toda estofa, que un día iluminaron mi presente y me anunciaron un futuro que guardaba cierta simetría con mis sueños, ¡tamaño disparate!). Si algo me ha enseñado la vida es que hay cosas que pasan, cosas que pesan, y nos hacen más duros, gélidos –quiero decir indolentes–, porque en realidad nos endurecen el corazón, el sexo, las manos, la piernas o el semblante que le mostramos a esa realidad que siempre se las ingenia para sacarnos la vuelta (“la muerte es una amante despechada, que juega sucio y no sabe perder”).

Camino por la Plaza de Armas tratando de olvidarme de mí mismo y pienso que hay gente con caries, migrañas, pies planos, várices, escoliosis, cáncer o sida. Y habemos otros que –aparte de la gastritis crónica producto de la ansiedad, el alcohol y las caparinas– estamos enfermos del corazón. ¿Alguna cardiopatía?, preguntará el especialista. No, ¡qué va! Hablo de cosas más profundas que ningún bisturí podrá siquiera rozar simplemente porque no están dentro de mí, sino “lejos, en el centro de la tierra: las raíces del amor donde estaban quedarán”.

Para leerla toda clic aquí.