Antes de que el 2006 nos abandone,
en vez de los cohetillos o los fuegos artificiales,
lanzo unos cuantos Disparos al aire
esperando toparme con otros
que no sean tan vacuos e impertinentes como los míos.
Vivimos en un mundo ambiguo, las palabras no quieren decir nada, las ideas son cheques sin provisión, los valores carecen de valor, las personas son impenetrables, los hechos amasijos de contradicciones, la verdad es una quimera y la realidad un fenómeno tan difuso que es difícil distinguirla del sueño, la fantasía o la alucinación. (La duda) me ha hecho ver y no ver, actuar y no actuar, ha impedido en mí la formación de convicciones duraderas, ha matado hasta la pasión.(Ribeyro)

