Advertencia para el lector

«Rechazado o aceptado, perseguido o premiado, el escritor que merezca este nombre seguirá arrojándoles a los hombres el espectáculo no siempre grato de sus miserias y tormentos.»
Mario Vargas Llosa, La literatura es fuego.

2012/12/27

La prosperidad reclusa... (reincidencias)


Raúl Bueno Chávez, Ganador del Premio Internacional de  Ensayo "Ezequiel Martínez Estrada" de la Casa de las Américas de Cuba, 2012 y Profesor en Dartmouth College (EEUU).

«He leído con sorpresa, primero, luego con admiración y siempre con placer los cuentos de Orlando Mazeyra Guillén. El lenguaje narrativo me parece impecable. Digo maduro, narrativamente cabal, lingüísticamente preciso, a menudo poético, con un desarrollo sin vacilaciones, y siempre sugerente. Como el autor mismo lo dice en uno de sus relatos: sin arborizaciones ni extensiones innecesarias. A eso añado lo inusitado de sus situaciones: trae temas nuevos a nuestra (de pronto a la) literatura, sin importar las convenciones ni el tabú. Mazeyra es un narrador de raza, que siempre es mejor —va más allá— que un narrador por formación

Raúl Bueno Chávez 
Se pueden leer otros comentarios sobre
 La prosperidad reclusa haciendo clic acá

2012/12/26

Año Nuevo

Edición de fin de año de Hildebrandt en sus trece.
"Año nuevo", es una memoria fugaz de mi último año nuevo en casa de un viejo amigo. Breve y honesto, como se debe desear un feliz año. Apareció en la edición de fin de año (Nro. 136) de Hildebrandt en sus trece que va del 21 de diciembre de 2012 al 10 de enero de 2013.

2012/12/23

Proverbios

Capítulo 3 de Proverbios

3:1 Hijo mío, no te olvides de mi ley, 

Y tu corazón guarde mis mandamientos; 
3:2 Porque largura de días y años de vida 
Y paz te aumentarán. 
3:3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; 
Átalas a tu cuello, 
Escríbelas en la tabla de tu corazón; 
3:4 Y hallarás gracia y buena opinión 
Ante los ojos de Dios y de los hombres
.
3:5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, 
Y no te apoyes en tu propia prudencia. 
3:6 Reconócelo en todos tus caminos, 
Y él enderezará tus veredas. 
3:7 No seas sabio en tu propia opinión;
Teme a Jehová, y apártate del mal; 
3:8 Porque será medicina a tu cuerpo, 
Y refrigerio para tus huesos. 

3:9 Honra a Jehová con tus bienes,
Y con las primicias de todos tus frutos; 
3:10 Y serán llenos tus graneros con abundancia, 
Y tus lagares rebosarán de mosto. 
3:11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, 
Ni te fatigues de su corrección;
3:12 Porque Jehová al que ama castiga,
Como el padre al hijo a quien quiere.
3:13 Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, 
Y que obtiene la inteligencia; 

3:14 Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, 
Y sus frutos más que el oro fino. 
3:15 Más preciosa es que las piedras preciosas; 
Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. 
3:16 Largura de días está en su mano derecha; 
En su izquierda, riquezas y honra. 
3:17 Sus caminos son caminos deleitosos, 
Y todas sus veredas paz. 
3:18 Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, 
Y bienaventurados son los que la retienen. 
3:19 Jehová con sabiduría fundó la tierra; 
Afirmó los cielos con inteligencia. 
3:20 Con su ciencia los abismos fueron divididos, 
Y destilan rocío los cielos. 
3:21 Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; 
Guarda la ley y el consejo, 
3:22 Y serán vida a tu alma, 
Y gracia a tu cuello. 
3:23 Entonces andarás por tu camino confiadamente, 
Y tu pie no tropezará. 
3:24 Cuando te acuestes, no tendrás temor, 
Sino que te acostarás, y tu sueño será grato. 
3:25 No tendrás temor de pavor repentino, 
Ni de la ruina de los impíos cuando viniere, 
3:26 Porque Jehová será tu confianza, 
Y él preservará tu pie de quedar preso. 
3:27 No te niegues a hacer el bien a quien es debido, 
Cuando tuvieres poder para hacerlo. 
3:28 No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, 
Y mañana te daré, 
Cuando tienes contigo qué darle. 
3:29 No intentes mal contra tu prójimo 
Que habita confiado junto a ti. 
3:30 No tengas pleito con nadie sin razón, 
Si no te han hecho agravio. 
3:31 No envidies al hombre injusto, 
Ni escojas ninguno de sus caminos. 
3:32 Porque Jehová abomina al perverso; 
Mas su comunión íntima es con los justos. 
3:33 La maldición de Jehová está en la casa del impío, 
Pero bendecirá la morada de los justos. 
3:34 Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, 
Y a los humildes dará gracia.
3:35 Los sabios heredarán honra, 
Mas los necios llevarán

Mi cerebro y mi corazón ya muertos...



Ya nunca volverá el otoño y yo estoy cansado de todo. Sigo aquí porque estoy demasiado débil para marcharme. Sigo arrastrándome porque es más fácil que dejar de hacerlo. Me asomo a la ventana, y sólo veo la oscuridad y oigo el ruido de la lluvia. Ni siquiera cuando cierro los ojos puedo ver ninguna otra cosa. Estoy solo (…) En mi mundo no hay nada, sólo mi cerebro y mi corazón ya muertos dentro de mí, y afuera la lluvia.

Edward Thomas

2012/12/21

Una bomba



Un rayo no cae nunca en el mismo lugar dos veces
pero si quiero te espero en el mismo lugar otra vez
una bomba no cae nunca en el mismo lugar de nuevo
pero te debo un beso en el mismo lugar otra vez
una mujer muy especial, más allá del bien y del mal,
llegaste como un terremoto

me encontraste entero y me dejaste roto
quería paz y me diste guerra
quería cielo y mordí la tierra
afuera la inspiración era
lo que menos uno se espera


Un rayo no cae nunca en el mismo lugar dos veces
pero si quiero te espero en el mismo lugar otra vez
una bomba no cae nunca en el mismo lugar de nuevo
pero te debo un beso en el mismo lugar otra vez


la negra me desintegra
la rubia viene y se va
mi corazón pertenece a la que lo quiera comprar
mis problemas con las mujeres son humanos
o me aburren o estoy ya estoy hasta las manos

2012/12/18

Se fue al cielo

 
Cuando camino solo trato que nada me distraiga
seguramente estoy colgado en esas cosas que nadie te puede explicar…
Armando mi propia religión,
mi espíritu está tratando de encontrar
una buena razón para justificar vivir en este lugar…
 
Pero ahora no quiero hacerte pensar
porque pensar tanto no es bueno,
eso me lo dijo un viejo que de tristeza se fue al cielo.
 
No voy a ir más a ningún hospital
porque ahí nunca me dicen nada.
Creo que un veterinario va a poderme recetar algo para calmar este dolor
porque soy más parecido a un perro de la calle
o a la planta que fumo en casa
que a los que anhelan sin un gramo de arte
tener fama, dinero y salir en televisión...

El doctor dice que mucho rock and roll me puede hacer mal…
yo no creo nada, agarro la guitarra y empiezo a tocar.
 
Solo una cosa me gusta cuando hay tanto, tanto por no entender:
y son los que te alientan cuando hablas,
cantas, aunque no estén de acuerdo o no afines bien.
Escuché por ahí que el alcohol y el tabaco mataron mucha gente,
y chamullando con mi amiga paraguaya que me dice «Pity añara cope aguare».
 
El doctor dice que mucho rock and roll me puede hacer mal,
yo le digo «gracias, doctor, nos vemos la semana pasada».
Pero ahora no quiero hacerte pensar porque pensar tanto no es bueno,
eso me lo dijo un viejo que de tristeza se fue al cielo...

Se fue al cielo... pero pudo ir al infierno también...
Yo creo que fue al cielo... 

 

2012/12/09

Sueños de fuga: sensibilidad y desacato...


En esta memorable escena el reo Andy Dufresne, comparte con toda la prisión la canzonetta sul'aria de las bodas de Fígaro de Mozart. Podría tratarse del gesto más elocuente, la personificación de la más elevada sensibilidad y el más ciego desacato. Una mezcla portentosa y, en verdad, privilegiada.
No podías tocar algo bueno como Hank Williams?
Ellos rompieron la puerta antes de que pudiera tomar pedidos.
—¿Valió las 2 semanas en el calabozo?
Lo más fácil de mi vida.
Nunca se lo pasa bien en el calabozo.
Una semana allí es como un año.
Ya lo creo.
Mozart me hacía compañía confiesa Andy Dufresne.
¿Te permitieron llevar el tocadiscos?
La tenía en la cabeza. Aquí. Es lo bueno de la música. Nadie te puede quitar eso. ¿Nunca han sentido la música así?
Tocaba la armónica cuando era joven. Pero perdí el interés. Aquí no tiene sentido.
Aquí es donde tiene más sentido. La necesitas para no olvidar.
¿Olvidar?
Olvidar que hay... lugares... en el mundo que no están hechos de piedra. Hay algo... dentro que no pueden alcanzar... que no pueden tocar. ¡Es tuyo!
¿De qué estás hablando?
La esperanza.
La esperanza. Déjame decirte algo, amigo mío: la esperanza es peligrosa. Puede hacerte enloquecer. De nada sirve aquí adentro. Mejor que te hagas a la idea.
 ___________________
  


Amigo Red: Si lees esto, es que ya saliste y si has llegado hasta aquí, podrás ir más lejos. ¿Recuerdas el nombre del pueblo? (Zihuatanejo) Necesitaría un buen hombre para que me ayudara a lanzar mi proyecto. Te espero y tendré listo el tablero de ajedrez. Recuerda, Red: la esperanza es algo bueno. Quizás sea lo mejor. Y lo bueno nunca muere. Espero que esta carta llegue a tus manos y que estés bien.
Tu amigo,
Andy.

"Dedicarse a vivir...o dedicarse a morir".  Menuda verdad. Por segunda vez en mi vida soy culpable de un crimen. Violación de libertad condicional. Supongo que no van a cortar el tráfico por esto. No por un viejo ladrón como yo. Estoy tan emocionado que no puedo estar quieto o concentrarme. Es la emoción que sólo un hombre libre puede sentir. Un hombre libre al comienzo de un largo viaje con destino incierto. Espero que pueda cruzar la frontera. Espero ver a mi amigo y darle la mano. Espero que el Pacífico sea tan azul como en mis sueños. Espero.


 

2012/12/08

Arequipa y el escribidor

Arequipa y el escribidor (Cascahuesos, 2012)
Este lunes 10 de diciembre, a las 6 de la tarde, se presentará en la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa el libro Arequipa y el escribidor. Una compilación de Carlos Rivera. Están todos cordialmente invitados.

2012/12/07

Llegar lejos: bitácora de un arequipeño en Lima

Edición 133 de El Malpensante de Bogotá, Colombia.
En El Malpensante apareció mi crónica Llegar lejos: un arequipeño deambula por Lima. Espero que la puedan leer haciendo clic acá... 


“Fírmamelo, por favor”, me dice, y me ofrece la última hoja de mi libro. Es la primera vez que voy a autografiar un libro por detrás. Tampoco he firmado muchos que digamos, pero la experiencia cuenta.
–No tengo un bolígrafo a la mano –le digo revisando mis bolsillos.

2012/12/05

Henry Pease: “Amo todo lo que somos y hasta nuestros defectos son parte de ese nosotros que llamamos Perú”

Foto: diario El Comercio
Publiqué en Lima Gris  mi breve entrevista a Henry Pease García. Acá la nota.

Henry Pease García nació en Lima en 1944. Es docente y político. Fue candidato presidencial en las elecciones de 1990 y ha sido presidente del Congreso de la República.

 Por Orlando Mazeyra Guillén

¿Cuándo fue la última vez que fue a un cine?
—Creo que en 1990, en que jóvenes amigos que me apoyaron en esa campaña [presidencial] me llevaron sorpresivamente. Es una de las cosas bellas que hacía con Mary [su esposa]  y que he dejado de hacer cuando partió.
¿Volvería a postular a la presidencia del Perú?
—Nunca busqué ser candidato a la presidencia. Sí quise ser alcalde de Lima. Creo que le toca ahora a gente más joven.
En la segunda vuelta de 1990 entre Mario Vargas Llosa y Alberto Fujimori, ¿por quién votó?
—En toda segunda vuelta, el elector está forzado a votar por lo que en ese momento le parece menos malo y eso pareció ofrecerlo Fujimori, aunque mintió.
Cuando le menciono el nombre de Alberto Fujimori, ¿cuál es la primera palabra que se le viene a la mente?
—Mentiroso, ladrón, autócrata y asesino.
¿Qué opinión tiene del voto en blanco?
—Puede usarse como signo de protesta o como opción que significa no optar.
¿Qué libros anda leyendo y escribiendo en estos días?
—Acabo de terminar La conducción del plan de desarrollo concertado de Lima, leyendo todos sus documentos. Y estoy concluyendo un libro sobre Historia política del siglo XX que debo entregar al Fondo Editorial a fin de mes. Todas mis lecturas han estado dedicadas este año a esos dos temas.
¿Qué escritores peruanos le parecen imprescindibles?
—Todos. Pero, en particular, los que describieron el Perú oligárquico mejor que los sociólogos.

“DE NIÑO, NUNCA ME PUSE UNA CHOMPA QUE NO HUBIERA TEJIDO MI MADRE”

Su padre fue almirante dela Armada peruana. ¿Cómo fue la relación con él? ¿Difícil?
—No, él era muy cariñoso y cercano. De genio fuerte como yo: a veces chocamos. Siempre nos amistamos y cada día que pasa me siento más parecido a él.
¿Cuál es el primer recuerdo que aflora cuando le menciono a doña María García Yrigoyen?
—Ternura hacendosa.  Nunca me puse, de niño, una chompa que ella no hubiera tejido con sus manos, la pude acariciar hasta los 93 años y ella estuvo a mi lado en todas mis peripecias.
Usted estudió en un colegio jesuita. ¿Qué recuerdos de esa etapa de su vida? ¿Nunca dudó de la existencia de Dios?
—Muy buenos recuerdos. Todos dudamos en algún momento. Yo vivo abrazado de Jesús.
¿Fue edificante su paso por el colegio bonaerense El Salvador?
—Sí, pero difícil.  Llegué a los diez años, viniendo del Colegio dela Inmaculada, de la misma Compañía de Jesús. Pero 1955 fue un año de crisis con la caída de Perón y varios jesuitas perseguidos y al año siguiente hubo una terrible epidemia de poliomielitis, con miles de chicos muertos en esa ciudad. Nos encerraron en el departamento porque no estábamos vacunados y cuando, tres meses después, reabrieron las clases ya no vivían más de diez de compañeros de  mi clase.
Usted es doctor en ciencia política, sociólogo, profesor universitario y también periodista. ¿Cómo se definiría a secas?
—He hecho dos cosas en mi vida: enseñar (y para eso he tenido que investigar y escribir) y hacer política (en la Municipalidad de Lima y en el Parlamento).
¿Qué es lo que más ama y lo que más detesta del Perú?
—Amo todo lo que somos y hasta nuestros defectos son parte de ese nosotros que llamamos Perú.
Algunos comentan que dado el alto porcentaje de popularidad de Nadine Heredia, se puede coludir que el Perú no es un país machista.
¿Qué opina al respecto? ¿Por qué la gente ve con buenos ojos a la señora del presidente Ollanta Humala?
—Nadine Heredia es una persona simpática y tiene importancia mediática. Tiene los mismos derechos que usted y yo para actuar en política.
De ganar en el 2016 las elecciones la señora Heredia, ¿sería una reelección?
—Sí, por eso la ley lo prohíbe.
Borges decía que la política es una de las formas del tedio. Para usted, ¿qué es la política?
—Una manera de servir a los demás.
¿El Movadef es un claro síntoma de nuestra vieja amnesia colectiva o de las escuálidas bases en las que se funda nuestra democracia?
—Muchos han combatido la construcción de una memoria colectiva sobre los años de la violencia y se ciegan ante la verdad de lo que hemos vivido.  Por eso y por desestructuración de la política partidaria crece el Movadef y la legión de jóvenes que se sienten excluidos y sin un rumbo claro.
¿Qué cosas siente que le falta hacer en la vida?
—Todo lo que pueda hacer para que desarrollemos un régimen democrático con justicia social y sin excluidos.
¿Piensa a menudo en la muerte?
—Siempre y con tranquilidad y confianza.  Tuve un cáncer a los 29 años y soporto los efectos de un año de cobalto y dos de quimioterapia. Perdí a mi esposa en 1988, pero sigo en pie con la mirada puesta en todo lo que nos hace trascender.
¿Qué opina de la eutanasia y el matrimonio homosexual?
—La vida hay que defenderla. Hay que respetar todas las opciones, con tolerancia, pero yo tengo otra idea del matrimonio y tengo derecho a defenderla.
¿Qué música es su predilecta?
—Vivaldi, en música clásica, y toda la música criolla
¿Qué intelectuales deberían postular al congreso?
—Al congreso debe ir cualquier ciudadano que quiera representar a los demás, sea intelectual o no.
¿La presidencia del congreso peruano es insufrible?
—Nada es insufrible y yo tuve experiencias muy gratas.
¿Cuál de todos sus libros quisiera que los jóvenes peruanos leyeran?
La Autocracia Fujimorista.  Para que no dejen que la historia se repita.
¿Cuál o cuáles fueron los primeros poemas que se memorizó?
—No recuerdo muchos…
¿Cuál es su lema de vida?
—No lo sé, no soy especialista en propaganda...
¿Qué hay después de la muerte?
—Jesús y la plenitud del amor.

2012/12/03

Padre e hijo




PADRE:
No es tiempo de cambiar:
sólo relájate y tómalo con calma.
Aún eres joven, ese es tu defecto,
te faltan tantas cosas por aprender…
Encuentra una chica, sienta cabeza,
si lo quieres, puedes casarte…
Mírame: estoy viejo, pero soy feliz.
Una vez yo fui como tú eres ahora, y sé que no es
fácil calmarse cuando descubres que
algo que está pasando…
Pero, tómate tu tiempo,
piénsalo mucho, piensa en todo lo que tienes,
ya que aún estarás mañana,
pero puede ser que tus sueños no…


HIJO:
¿Cómo puedo intentar explicarlo?
Cuando trato, él me rechaza de nuevo.
Esto siempre ha sido igual:
la misma vieja historia...
Desde el momento en que empecé a hablar
me obligaron a escuchar...
Ahora hay un camino y sé que tengo que marcharme.
Sé que tengo que hacerlo.

PADRE:
No es tiempo de cambiar:
sólo relájate y tómalo con calma…
Aún eres joven, ese es tu defecto,
te faltan tantas cosas por aprender…
Encuentra una chica, sienta cabeza
si lo quieres, puedes casarte…
Mírame: estoy viejo, pero soy feliz.


HIJO:
 Todas las veces que lloré,
guardando todo lo que sabía dentro de mí
Es difícil, pero más
difícil es ignorarlo
Si ellos estuvieran en lo cierto,
yo estaría de acuerdo, pero es a ellos a quien conoces
y no a mí
Ahora… hay un camino y sé que tengo que
marcharme. Sé que tengo que hacerlo.

2012/12/01

Estremecimientos

Edición Nro. 133 de Hildebrandt en sus trece (del 30 de noviembre al 06 de diciembre).

En la página 28 de la revista Hildebrandt en sus trece ("Estremecimientos") aparece una historia sobre la infancia y sobre cómo uno deja de ser niño. La escribí temiendo otro "año nuevo", ahora que empieza diciembre. Espero que la lean.
La naturaleza humana anida un monstruo

2012/11/29

Alberto Fuguet: "el profesor de redacción me empezó a poner malas notas y un día me llamó y me dijo que yo estaba equivocado, que no podía confundir no ficción con ficción"




–¿Tenías esas certezas a los veinte años? 
Alberto Fuguet: No sé si certezas, intuiciones… La única certeza que tuve rápidamente fue que no debía decir cosas que no sintiera. O sea, si llegaba una película de Tarkovsky y todos decían «qué obra maestra» y yo me aburría, tenía que decir «no entendí nada» aunque me despreciaran. Al comienzo, me pasó que escribí dos o tres críticas falsas, porque decía cosas que no pensaba, y después dije: prefiero pasar por tonto que publicar algo que no pienso.
(...)
"Una vez en la escuela de periodismo me obligaron a quemar una chaqueta militar que andaba trayendo, una chaqueta que había sido de mi tío, el de Missing, (novela) que era del ejército gringo, yo creo que ahí me vino como una liberación, un ya, basta". 
–¿Cuándo te pasó eso? 
Alberto Fuguet: Justo después de que Estados Unidos invadió Granada, creo, o en alguna de las tantas invasiones. Eso afectó mucho a la escuela de periodismo, a mí me decían gringo, y yo usaba esta chaqueta del tío mío que se perdió. La usaba porque decía Fuguet y yo encontraba cool que tuviera mi nombre, y quizás me faltó un poco de tino, en medio de una dictadura andar con una chaqueta militar… 
–Ha sido un karma para ti, una crítica que te ha perseguido, esto de ser agringado… 
–Pero yo siempre he dicho que yo no he cambiado, que finalmente ha cambiado el país. En esa época yo estaba súper fuera de onda, pero con los años me he vuelto más normal… Ahí hay una experiencia que tal vez algún día me sirva para un libro. En la escuela de periodismo viví dos dictaduras, la de Pinochet, que en realidad a mí no me afectaba, y la maoísta, que era la de buena parte de mis compañeros de curso. Era gente cartucha, fascista para mi gusto, que te obligaba a escuchar a Silvio Rodríguez porque era lo único válido.
(...)
Esos cuentos, los de Sobredosis , nacieron cuando el profesor de redacción me empezó a poner malas notas y un día me llamó y me dijo que yo estaba equivocado, que no podía confundir no ficción con ficción. Yo mentía, es cierto que mentía, pero a mí nunca me pareció que fuese una mentira flagrante. Por ejemplo, alguien había asaltado un camión. Yo me ponía en el papel del asaltante y sentía nervio y calculaba el tiempo. Y mi profesor me decía: cómo sabes esto. Bueno, le decía yo, lo intuyo. Y ahí fue cuando me dijo que si yo quería pasar su curso tenía que escribir como él quería, que si tenía ganas de usar todos esos recursos de la ficción, que escribiera cuentos en mis ratos libres. Y ahí empecé. Fue Raúl Muñoz, profesor de periodismo informativo a quien le atribuyo haberme cambiado la vida aunque seguro que lo mitifico y que las cosas no ocurrieron de esta manera. El asunto fue que me metí en un taller literario con Poli Délano, por casualidad también, y después empecé a escribir para mis compañeros de curso, mis más amigos eran mi público, y era una manera de reírnos de cierta gente de la escuela. Entonces repartía fotocopia en las clases
(...)
–Alberto, volvamos a las diferencias entre ficción y no ficción. Missing , por ejemplo. 
–Dije que ese libro tenía 95 por ciento de verdad y 5 por ciento de ficción, tal vez no debí haber dicho nada.

– Pero se vendió como novela . 
–Es que es una novela. Volvemos a esto de Soriano: cuando reduces la información, cinco, diez, veinte horas de entrevistas, y lo convierte en una sola conversación, estás novelando. 
–Pero lo de Soriano se presenta como periodismo . 
–Yo siempre he dicho que los cronistas ficcionan, que a veces es necesario ficcionar, porque la realidad se queda corta. Creo que un día los periodistas tendrán que asumir que se miente un poco y que eso no tiene nada de malo. En Missing yo digo: qué te importa que sea 5 por ciento mentira si el 95 por ciento es verdad. En el diario no te avisan nada y capaz que la proporción sea la misma, o que haya más mentira incluso. 
–¿En qué mentiras estás pensando? 
–En lo que uno hace cuando transcribe una entrevista y saca las partes aburridas, o cuando el entrevistado se repite, o cuando pronuncia mal y uno lo deja hablando español neutro, todo eso está aceptado en el periodismo y nadie se espanta porque es una convención, y sin embargo hay otros recursos que no se aceptan, o que provocan más polémica. No lo entiendo, me parece que son puras convenciones porque, si hubiera que transcribir la realidad tal cual es, las entrevistas, las crónicas, no se podrían leer. No me parece poco ético o criminal ayudar a la realidad. Todos lo hacen o al menos se hace cuando uno realmente tiene una verdad buena que merece ser mejorada.



Del libro de Aguilar, Marcela (Editor). Domadores de historias: conversaciones con grandes cronistas de América Latina.

2012/11/24

Esa vejez en preferirás olvidar

Edición Nro. 132 de la revista de César Hildebrandt
En Hildebrandt en sus trece comparto con todos los lectores del semanario "Esa vejez que preferirás olvidar". Esta historia la escribí con el fin de encontrar al destino, para disuadirlo o, al menos, exigirle una buena explicación.

2012/11/21

MVLL: El último sobreviviente operativo del boom

La noche de ayer, Mario Vargas Llosa recibió en México el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria 2012. Al inicio de su discurso se consideró el último sobreviviente "operativo" del boom, en -me parece- clara alusión a García Márquez, quien sufre del mal de Alzheimer y, por lo que se dijo este año, no volverá a escribir (debido a esta enfermedad y no a una decisión meditada como ocurre en el caso del norteamericano Philip Roth).

Soy muy consciente de que esta generosa decisión del jurado se debe, en buena medida, a ser yo algo así como el último sobreviviente operativo de ese movimiento, grupo o promoción de escritores que a partir de los años sesenta dio brillo y difusión, por buena parte del mundo, a la narrativa latinoamericana. Me refiero al llamado boom”, dijo el autor de Elogio de la madrastra.


2012/11/17

LAS MEJORES HISTORIAS ME LAS CONTARON MIS AMIGOS

Hernán Casciari, aparte de narrador, un apasionado del fútbol.


Por Orlando Mazeyra Guillén

Hernán Casciari (Buenos Aires, 1971) tiene sus propios paquetes con tabaco y él arma sus cigarrillos artesanalmente. “Sin filtro son muchísimo más dañinos”, le comento. “”, lo reconoce con un halo de fruición. “En Argentina me preguntan si es una costumbre catalana y en Barcelona me preguntan si es una costumbre argentina”. Aparte de fumar, bebe, de rato en rato, una Sprite helada mientras cae la noche limeña en las afueras del hotel Mariel de Miraflores. Quizá ganar premios desde muy joven haya inflado el ego del anfitrión de Orsai. “Lo que empezó en blog puede convertirse en cualquier cosa”, anuncia la página de una exitosa revista que sale de imprenta y también se distribuye por la web en formato PDF, no obstante, ni siquiera se considera un narrador. Casciari ha obtenido el primer premio de novela en la Bienal de Arte de Buenos Aires (1991) y el famoso premio internacional de cuento Juan Rulfo, que organiza Radio Francia Internacional (1998).
Hace poco un escritor español me dijo que el ego es un ingrediente importante en la creación” —le comento mientras él prepara un nuevo pucho—, me dijo: “¿si no por qué crees que los argentinos son tan buenos escritores?”.
Él celebra el comentario con una risa intensa y contagiosa: “yo creo que el ego tiene mala prensa pero no es algo tan malo, sobre todo cuando te dedicas a comunicar. Para comunicar hay que tener la convicción de que tienes algo que decir y eso ya forma parte de un ego. Hay que ser autosuficiente: no ser tímido, por ejemplo, y no lo digo solo en la oralidad, sino también en la prosa. No hay que trabajar con timidez y me parece que esas son ventajas que te dan una determinada seguridad. Y creo que el argentino tiene las grandes desventajas del ego (no las ventajas del ego): no tiene nada para decir pero lo dice bien fuerte. Y eso puede resultar incluso caricaturesco.  Yo vivo hace muchos años en España y reconozco muy rápidamente a un argentino conversando justamente porque el ego viene por delante”.
 —También la mordacidad del argentino en las bromas… el cine: Ricardo Darín, por citarte un ejemplo insoslayable…
Sí, las historias, tanto del cine, la literatura, como de la vida cotidiana, están emparentadas con el cinismo. Y el sarcasmo viene, me da la impresión, porque si no nos reímos de nosotros mismos entonces no nos queda nada.
 TIMIDEZ NARRATIVA Y EL PORNO
 —Hernán, quiero que incidas en lo referente a la “timidez narrativa”.
Me refiero a cuando uno es poco desenfadado y nos apoyamos en la solemnidad. Muchas veces, la falta de seguridad genera que te apoyes en pilares que tienen que ver con la solemnidad y con la corrección. Y en el momento en que te puedes reír de ti mismo, me parece que es cuando te conviertes en un personaje maléfico de tu propia obra y empiezas a “empatizar” un poco más con el lector. Más que un escritor, yo soy un comunicador. Necesito, en general, que se me entienda primero y después, si hay suerte, lograr emocionar o divertir; y utilizo mucho el humor para eso porque me parece que es un código común. Pero no me siento un escritor que diga cosas muy inteligentes, sino que soy muy de la era digital. Mis necesidades pasan por entretener o por emocionar rápidamente. Lo mío es más de microondas que de horno a leña.
—Necesitas emocionar y conmover porque algunos te emocionaron y te conmovieron…  
No. Necesito emocionar y conmover cuando escribo en Internet porque estoy compitiendo con el porno que es la pestaña de al lado. Cuando escribes para un lector que está en un monitor, no es lo mismo que cuando lo haces para un lector que está sentado en un sofá, un domingo en la tarde. Entonces necesito ser más veloz.
—Compites con el porno…pero también en el caso, sobre todo de la juventud, la red social, Facebook, que es una suerte de adicción moderna…
Eres demasiado optimista. A mí me parece que la adicción moderna sigue siendo el sexo. El 90% de Internet es porno. Las redes sociales están y son muy útiles y sirven para conversar, pero Internet es sexo. Inclusive dentro de las redes sociales, el sexo está muy presente y hay grietas que tienen que ver con eso también. Pero independientemente de esa cuestión, cuando escribes en un medio tan volátil como Internet, la necesidad de emocionar o entretener rápidamente tiene que ver con que se queden un rato más leyéndote…
—Ser muy directo…
Sí, conciso. No puedes dar vueltas. No puedes generar párrafos larguísimos, no puedes hacer grandes descripciones. Las frases tienen que ser más cortas y comprensibles. Y después si logras tener un buen caudal de lectores, entonces puedes empezar a profundizar más. Yo empecé con textos muy cortos. Recién cuando vi que había un público cautivo, empecé escribir textos más largos, porque ya sé que me esperan, porque ya sé que me soportan.
—Entonces tu receta es empezar con historias cortas: párrafos breves y directos.
Depende de a quién le quieras hablar.
—Y de qué quieras hablar…
Mi intención al principio, cuando empecé a escribir en Internet, mi lector, mi objetivo, eran las personas que habían quedado en Argentina y que yo conocía personalmente —mi familia, mis amigos—, y yo sabía muy bien de qué manera hacerlos reír o hacerlos emocionar y, al mismo tiempo, sabía que un inmigrante se pone muy nostálgico o se pone muy pesado, entonces no quería ser inclusivo, entonces cuando llegaron otros lectores que entendieron mi respiración y mi forma de narrar, entonces me animé a hacerlo de una forma que tiene que ver más con el papel, con el texto largo. En conclusión: no es que aconseje el texto corto en Internet de ninguna manera, aconsejo enfocar bien a quién le estás hablando.
 PERIODISMO CULTURAL…
—¿Existe el periodismo cultural?
No soy muy amigo de etiquetar. Y justo vengo a un congreso de “periodismo cultural”. Me parece un error que me inviten, porque no soy un “periodista”.
—Te consideras un narrador, cronista…
Soy un comunicador. Si tengo que etiquetarme de alguna manera, tendría que decir que soy el anfitrión de una página web; es decir, converso con la gente, le cuento historias, les miento, hago algún tipo de reflexión, pero en ningún momento soy un periodista, ni siquiera estudié periodismo, así que poco podría decir de qué es o qué no es el periodismo cultural. Lo que sí sé es que me gusta mucho que me cuenten una historia bien contada, me gusta más cuando el valor agregado de la voz del narrador es una voz intensa, empática, me gusta todavía más cuando la historia que se está contando  realmente es novedosa, original y está por fuera de las agendas de la prensa tradicional. Me gusta que me entretengan, que me diviertan, que me enseñan algo. Me parece que la crónica narrativa, como dice Juan Villoro, tiene un poquito de las grandes virtudes de la narrativa y está bueno y me gusta también.
—En tu devenir creativo, ¿quiénes fueron tus padres literarios?
En general, a mí las mejores historias me las contaron mis amigos de la infancia, que son las personas con las que estoy haciendo ahora la revista. Tuvimos la suerte de poder crecer con la misma literatura y con los mismos gustos literarios y periodísticos y no tengo nombres nuevos para decir: de chiquito me gustaba Borges y Vallejo, y después en periodismo nos deslumbró mucho Caparrós y Villoro… Pero no pasa por nombres esto, pasa, otra vez, por las historias, porque podamos contar y porque podamos leer buenas historias.
—Manejar una revista como Orsai debe conllevar un trabajo arduo.
Es un trabajo divertido. Ponemos en Orsai todo lo que nos interesa del mundo. A mí me interesa mucho el fútbol, la ficción de televisión norteamericana, los escritores contemporáneos, los cambios vertiginosos en la sociedad tecnológica, la paternidad porque tengo una hija pequeña. Hacemos una revista para nosotros, no pensamos en el público.
FÚTBOL HASTA EN LA SOPA 
—A nivel mundial, ¿los argentinos son los más apasionados por el fútbol?           
Si nunca fuiste a Nápoles, yo creo que sí. Pero en realidad yo creo que los napolitanos.
—¿Por qué te fuiste a España?
Porque me enamoré de una catalana y me quedé a vivir con ella.
—¿Por qué Messi no funciona en la selección argentina como en el Barcelona?
Yo creo que la conjunción Messi-Xavi-Iniesta es única. Pero, de todas maneras, yo todas las noches rezo para que Messi pueda tener un campeonato del mundo.
—Y mejor si es en Brasil, ¿verdad?
¡Eso sí sería orgásmico! Yo lo veo no con ojos de probabilidad, sino con ojos de sueño y utopía. De todas maneras, a mí el fútbol como el deporte que más me gusta, incluso como la expresión humana que más me gusta, ya me dio lo que me tenía que dar. Los últimos cinco años disfruté del mejor fútbol de la historia del universo y pude estar en la cancha y disfrutarlo, y hasta el día que se fue Guardiola supe que vivíamos todos un espectáculo que no se va a volver a dar en la historia.
MARADONA Y MESSI
—Hay una desesperación de vivir al mejor de todos los tiempos, y hay gente que ya dice que Messi es mejor que Maradona. Ya lo dijo Bianchi, lo dijo Grondona…
Hay una necesidad, primero, de estar ahí, de haber visto al mejor de todos. Y al mismo tiempo, creo que Maradona con su impronta, con su personalidad, ha generado en muchas personas la necesidad de matarlo en vida también. Entonces hacen como grandes esfuerzos semánticos para que Maradona sepa que ya no es el mejor, para que no muera pensando que es el mejor. A mí, esas cuestiones me parece que no tienen nada que ver con el fútbol, lo que me interesa del fenómeno fútbol son los 90 minutos, lo que me interesa es la belleza del fútbol. Y tengo la suerte geográfica de haber nacido en un lugar que ha parido a los mejores y con eso me conformo. El otro día leí en España una encuesta sobre cuáles habían sido los tres mejores jugadores que habían jugado alguna vez en España. Primero salió Messi, segundo Maradona y tercero Di Stéfano.
—Messi carece de la personalidad arrolladora de Maradona, aquel que dice: yo me hago cargo.
Maradona tiene capacidad de liderazgo, sin duda. Messi no es un jugador que merezca la capitanía, por ejemplo. A mí me emociona el juego, la triangulación…
 LA TENTACIÓN DE LO IMPOSIBLE
—¿Estuvo mal darle el buzo de la selección a Maradona?
No creo. Hay que buscar siempre lo imposible. En el momento en que Maradona fue técnico de la selección, empezó a gestarse la posibilidad de que ocurriera magia en algún momento, nosotros soñábamos con eso.
—Algo épico…
Y eso es algo que tiene que ver con el ego de nuestro pueblo; nosotros no buscamos medias tintas, sino siempre lo milagroso. Muy extrañamente ocurre lo milagroso. Pero siempre estamos en esa búsqueda y no me parece que esté mal.
—Marcos Aguinis diría: “el atroz encanto de ser argentinos”…
A mí me enternece. En ningún momento me arrepiento ni envidio otra nacionalidad, por ejemplo. Lo que tenemos es muy raro y muchas veces muy feo, pero que a mí, en verdad, no me molesta particularmente.

Orlando Mazeyra G.
Miraflores, Lima, mayo de 2012.

2012/11/14

Marco Martos en Arequipa



El poeta Marco Martos (Piura, 1942), actual presidente de la Academia Peruana de la Lengua, visitará Arequipa, mañana viernes 16 de noviembre, para dictar la conferencia El concepto de creación poética en César Vallejo, a las 10 de la mañana en el Auditorio del Colegio Padre Damián (Calle San Juan de Dios Nº 538). Para inscribirse en el evento se puede escribir a los siguientes correos electrónicos:
El mismo día (viernes 16), por la tarde, presentará sus libros Poesía junta y En las fronteras de la poesía en la Alianza Francesa a las 7 de la noche (Calle Santa Catalina 208).

A continuación, unas pocas preguntas que le formulé.


—Si le menciono el nombre de Antonio Cisneros, ¿cuál es la primera imagen que se le viene a la mente?

A Antonio Cisneros lo imagino frente al mar, conversando de todo, en especial de música peruana y de fútbol, apenas algo de literatura.

           
            —Alfredo Bryce ganó hace poco el premio FIL Guadalajara. Al respecto, el escritor mexicano Juan Villoro opina que el jurado de dicho premio consideró que los artículos que Bryce plagió no perjudican su ejercicio literario. Probablemente entienden al periodismo como un género menor, susceptible de ser usado como la zona impune de un Gran Artista”. ¿Qué opina al respecto? ¿Es el periodismo un género menor que se puede soslayar?

Plagiar no es una práctica buena, que sea algo común no lo hace mejor. Y esto vale para todos, Bryce incluido.

            —Presentará en Arequipa Poesía junta y En las fronteras de la poesía. ¿Qué nos puede contar al respecto?

Mis libros recientes se están presentando en varias ciudades: Piura, Trujillo y ahora Arequipa, algo que no hubiera soñado hace unos pocos años.

            —¿Cuáles fueron las primeras lecturas de Marco Martos?

Entre mis primeras lecturas están los cuentos de Monteiro Lobato y Las mil y una noches.

            —¿Cuál es el libro que está leyendo?

Estoy leyendo:  Los libros que nunca he escrito de George Steiner y la Poesía completa de Silvia Plath.

            —¿Cuál fue la experiencia más edificante  que ha cosechado como presidente de la Academia Peruana de la Lengua?

Lo más gratificante en la Academia Peruana de la Lengua es el contacto con mucha gente. 

            —¿A qué poeta contemporáneo le otorgaría el premio Nobel?

Le daría el premio Nobel a Carlos Germán Belli. 

            —Lapix Editores presentó este año su libro de ensayos “En las fronteras de la poesía” y uno se pregunta si son leídos poetas de la talla de César Moro, Martín Adán, Westphalen,  Carlos Germán Belli,  Paco Bendezú, Jorge Eduardo Eielson,  Blanca Varela, Javier Heraud,  César Calvo o Alejandro Romualdo. ¿Se lee poesía en el Perú? ¿Quiénes la leen?

Sí se lee poesía en el Perú, la lee, como decía Juan Ramón Jiménez, una inmensa mayoría.

            —Como en el caso de Toño Cisneros, siempre esperamos la muerte de un gran vate para hacerle homenajes póstumos. Recuerdo ahora la, por decir lo menos, extraña muerte de Romualdo, Paco Bendezú murió solo y abandonado. ¿A qué vate peruano le rendiría un gran homenaje en vida y por qué?

No es cierto que Francisco Bendezú muriera abandonado, es una versión periodística, el poeta vivía solo y era desordenado, pero murió rodeado del afecto de sus amigos cercanos y de su familia. Tampoco es verdad que Washington Delgado muriera en parecidas circunstancias, fue muy querido y atendido por su familia y sus amigos. Un homenaje le haría a Leopoldo Chariarse y otro a José Ruiz Rosas.


            —¿Qué libro de poemas le hubiese gustado escribir?

¿Qué libros admiro? Mejor que qué libros hubiera querido escribir: Iluminaciones de Rimbaud, Poemas Humanos de Vallejo.

            —¿Qué opinión tiene del Plan Lector que, desde hace algunos años, se ha vuelto una coartada para incurrir en el autobombo y el negociado?          

Conozco pocos detalles del Plan Lector, es cierto que alguna gente aprovecha, pero en general funciona, me parece. 

            —¿La Casa de Literatura peruana cumple para usted una labor cultural resaltable? 

La Casa de la Literatura es un gran acierto, los que trabajan ahí tienen pujanza, energía, dedicación. Dos millones de visitantes no es poca cosa. Celebro que continúe en su lugar,  pues en el local del Ministerio de Cultura hubiera diluido sus funciones.

2012/11/12

En Hildebrandt en sus trece

En la edición Nro. 130 del semanario Hildebrandt en sus trece aparece una historia sobre un trabajo deprimente: "nadie me toma en serio", confiesa el narrador (viciado y vicioso a la vez). Espero que la puedan leer. 
Alguna vez Gabriel García Márquez dijo que actualmente las salas de redacción son laboratorios asépticos para navegantes solitarios, donde parece más fácil comunicarse  con los fenómenos siderales que con el corazón de los lectores”. 

Orlando Mazeyra Guillén

2012/11/09

«La literatura es acción: acción y reacción».


«(...) Yo creo que la literatura es práctica. O la literatura es acción: acción y reacción. El bagaje teórico, alrededor de la literatura, tiendo a verlo con cierta desconfianza y tiendo a verlo con mayor desconfianza aún cuando lo hace una persona que no escribió ficción, simplemente lee ficción. Hay ciertos mecanismos, ciertas cosas que te pasan y ciertas convulsiones que sólo puedes experimentarlas haciéndolas. Es lo mismo que alguien es un ejemplo grosero y pido que no sea tomado al pie de la letra, es lo mismo que alguien consagrara su vida al examen, la descripción y la sistematización del orgasmo sin haber hecho nunca el amor.¿Entiendes? Entonces, queda como en el aire todo, me parece. Me parece que no se puede dar un diálogo de igual a igual (...) Digamos que creo en muchísimos personajes de ficción y creo en algunas personas».
Rodrigo Fresán

2012/11/08

The Parade Ends

Paseos por las calles que revientan,
pues las cañerías ya no dan más
por entre edificios que hay que esquivar,
pues se nos vienen encima,
por entre hoscos rostros que nos escrutan y sentencian,
por entre establecimientos cerrados,
mercados cerrados,
cines cerrados,
parques cerrados,
cafeterías cerradas.
Exhibiendo a veces carteles (justificaciones) ya polvorientos,
CERRADO POR REFORMAS,
CERRADO POR REPARACIÓN.
¿Qué tipo de reparación?
¿Cuándo termina dicha reparación, dicha reforma?
¿Cuándo, por lo menos,
empezará?
Cerrado...cerrado...cerrado...
todo cerrado...
Llego, abro los innumerables candados, subo corriendo la improvisada escalera.
Ahí está, ella, aguardándome.
La descubro, retiro la lona y contemplo sus polvorientas y frías dimensiones.
Le quito el polvo y vuelvo a pasarle la mano.
Con pequeñas palmadas limpio su lomo, su base, sus costados.
Me siento, desesperado, feliz, a su lado, frente a ella,
paso las manos por su teclado, y, rápidamente, todo se pone en marcha.
El ta ta, el tintineo, la música comienza, poco a poco, ya más rápido
ahora, a toda velocidad.
Paredes, árboles, calles,
catedrales, rostros y playas,
celdas, mini celdas,
grandes celdas,
noche estrellada, pies
desnudos, pinares, nubes,
centenares, miles,
un millón de cotorras
taburetes y una enredadera.
Todo acude, todo llega, todos vienen.
Los muros se ensanchan, el techo desaparece y, naturalmente, flotas,
flotas, flotas arrancado, arrastrado,
elevado,
llevado, transportado, eternizado,
salvado, en aras, y,
por esa minúscula y constante cadencia,
por esa música,
por ese ta ta incesante. 
"


Reinaldo Arenas

2012/11/07

El león duerme esta noche



Wee-ooh wim-o-weh. Wee-ooh wim-o-weh.
Wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-o-weh
o-wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-weh.
Wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-o-weh
o-wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-weh.

En la jungla, en la poderosa jungla, el león duerme esta noche.
En la jungla, en la poderosa jungla, el león duerme esta noche.

Wee-ooh wim-o-weh.
Wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-o-weh
o-wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-weh.
Wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-o-weh
o-wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-weh.

Cerca de la aldea, la pacífica aldea, el león duerme esta noche.
Cerca de la aldea, la pacífica aldea, el león duerme esta noche.

Wee-ooh wim-o-weh. Wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-o-weh
o-wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-weh.
Wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-o-weh
o-wim-o-weh o-wim-o-weh o-wim-weh.

Silencio, querida, no temas, querida: el león duerme esta noche.
Silencio, querida, no temas, querida: el león duerme esta noche.

Whuh whuh whuh wim-o-weh. Wee-ooh wim-o-weh wee-ooh
wim-o-weh wee-ooh wim-o-weh.



2012/11/03

Batallas perdidas

En la edición Nro. 129 (viernes, 2 de noviembre de 1012) aparece Batallas perdidas, una historia a la que le guardo mucho cariño. La escribí hace casi siete años: en diciembre del 2005.

2012/10/23

¿La madre asesina al hijo?

La madre de Van Gogh retratada por su hijo.


—Leí tu cuento, Orlando.
—Gracias por leerlo.
—¡Me gustó mucho! Tomas como personaje principal a  una mujer, eso me atrajo. Pero el cuento en sí me atrapó, ésa es señal de un buen trabajo. Ahora, tengo una intriga...
—¿Cuál?
—¿La madre asesina al hijo?
—No lo sé.

2012/10/18

Oswaldo Reynoso: el orgasmo creativo

Oswaldo Reynoso a punto de firmarme la primera edición de En octubre no hay milagros (1965).
«La vida sin libertad no es sólo fea, sino sucia.»
Oswaldo Reynoso, Los eunucos inmortales

«(...) el pecado no existe: sólo la límpida moral de la piel y en las playas de Mollendo donde por primera vez vi el mar yo tenía catorce años y era casto por miedo al infierno inculcado en oscuras y abovedadas iglesias de sillar donde ardían grandes cirios como avisos luminosos anunciando los tormentos de Satanás y con el brazo extendido la renuncia a los pecados de la carne y antes la muerte que el sexo como mártires cristianos y ahí en la playa con Malte y otros amigos en la noche marina jugando a tumbarse unos a otros sobre la arena y luego conturbados Malte grita: Ahora, a corrérsela.»

Oswaldo Reynoso, El goce de la piel
«Siempre es él quien pone en marcha el tren del pensamiento; siempre es el pensamiento el que escapa de su control y regresa para acusarle. La belleza es la inocencia; la inocencia es la ignorancia; la ignorancia es la ignorancia del placer; el placer es culpable; él es culpable. Ese muchacho, con su cuerpo nuevo, intacto, es inocente, pero él, gobernado por sus oscuros deseos, es culpable.»
J. M. Coetzee, Infancia: escenas de una vida en provincias.



Por Orlando Mazeyra Guillén
Una de mis hermanas —precoz y afanosa lectora de ficciones— solía robar libros de la biblioteca de mis abuelos. Íbamos todos los domingos a donde la Mamá María y, luego del almuerzo, ella aprovechaba la siesta de la abuela para escabullirse por los oscuros cuartos de la añosa vivienda y accedía a la polvorienta biblioteca donde uno podía encontrarse con Arguedas, Cortázar o Camus.
Cuando nos despedíamos de la Mamá María, mi hermana empezaba a leer en el auto los libros que había escondido entre su ropa. Recuerdo con nitidez aquella ocasión cuando la vi sostener dos novelas: El coronel no tiene quien le escriba y En octubre no hay milagros. Abrió la novela de Reynoso para, ávida, echarle una ojeada y, de pronto, la noté turbada, un enigmático rubor se había apoderado de ella: negó moviendo la cabeza —insobornable señal de reprobación— y cerró el libro. Luego acudió apresurada a la historia del coronel Aureliano Buendía y, ahora sí, todo volvió a la normalidad mientras, creo, se lo imaginaba destapando el tarro del café. ¿Qué había leído en aquel libro? Lo supe llegando a casa cuando ese «giragiragiragira» de la cabeza de don José de San Martín me hizo ponerme en la piel de Leonardo y sentir aromas inéditos: «el olor arrecho del mar en mis manos. Olor a Cigarro Inca, fuerte. Olor de ruda con incienso. Olor de puta morena.  Olor azulino en lengüitas amarillas como llama de cirio prendido. Olor de procesión. Y los morenos de la Santa Hermandad estarán sacando de Nazarenas al Señor. Y las velas encendidas estarán quemando pelos y rabos de beatas putas. Y los giles, serios, haciéndose los rezadores, se juntarán a las hermanas. Y con el pretexto del Señor, muy de mañana, comenzará el cochineo general».
Mi hermana se encontró con una aspérrima realidad que evidentemente no quiso aceptar: el retrato fiel, incómodo e inmisericorde de una ciudad. César Hildebrandt me confesó, en una entrevista, que Reynoso le descubrió un mundo, un lenguaje, una violencia, que su aislamiento le había impedido conocer.
—Había un mundo allá, afuera de su alcoba —indagué.
—Exactamente —me respondió Hildebrandt—. Y Reynoso me abrió las puertas y me abrió las ventanas y ventiló mi covacha. Y metió un montón de ruido. Es contundente, coral, callejero, eso es lo que más me gustó.
Contundente. Coral. Callejera. La narrativa de Reynoso es eso y más. Poética. Sensual. Comprometida. La crítica oficial, por supuesto, no quiso reconocer que el país había encontrado a uno de sus mejores intérpretes narrativos. José Miguel Oviedo lo catalogó como: «un autor fascinado por la abyección, la morbosidad y la inmundicia en que se revuelca el hombre de esta misma pudibunda ciudad —ese tipo de narrador escandaloso y coprolálico que apenas si asoma en nuestra literatura». ¿Es En octubre no hay milagros una novela pornográfica? Una respuesta certera la dio Mario Vargas Llosa: «No, la novela de Reynoso no es pornográfica ni obscena. Es un libro de una crudeza fría y áspera como la realidad que la inspira y tiene los altos méritos raros, entre nosotros de la insolencia y de la ambición. Él ha querido trazar un fresco verídico y múltiple de Lima, una radiografía horizontal y vertical de la ciudad, tal como lo hizo con México Carlos Fuentes en La región más transparente, y lo ha conseguido en gran parte».

EN BUSCA DE LA SONRISA ENCONTRADA

«A todos —afirmó Octavio Paz—, en algún momento, se nos ha revelado nuestra existencia como algo particular, intransferible y precioso. Casi siempre esta revelación se sitúa en la adolescencia. El descubrimiento de nosotros mismos se manifiesta como un sabernos solos; entre el mundo y nosotros se abre una impalpable, transparente muralla: la de nuestra conciencia». Es durante su primera aventura de collera en el Puerto Bravo de Mollendo, y contemplando a sus iguales, cuando el adolescente Reynoso se asombra de ser (de descubrirse a sí mismo a través de los otros): «sentado sobre la arena gustando de lejos la delicia de los rostros adolescentes entre la llamarada azul del mar». ¿Qué buscaba? ¿Acaso ya lo sabía? «Caminaba por las calles estrechas de mi adolescencia buscando lo que no sabía que buscaba». Vivir es un continuo aprendizaje: Patria no es más que el rostro de la gente que uno ama; la armonía y la salud se pueden recobrar abrazando un árbol en China; y es de sabios el saber escuchar a los demás con suma reverencia.
Reynoso constata que la ficción —su ficción— es un viaje que siempre conduce a la misma ciudad: «Arequipa de mi adolescencia donde un viento feroz quiso apagar para siempre la llama de la lámpara de Aladino que ardía en mi piel». Y el descubrimiento de la belleza puede ser una tarea larga y dolorosa, pues hay que ir «destruyendo, poco a poco, las pautas de la belleza que me habían inculcado desde que abrí los ojos». El narrador de este libro es hedonista y rebelde, sensible y marginal, siempre nadando contra la corriente: dando cuenta de su propia concepción de la belleza y de la misma pregunta que el premio Nobel sudafricano John Maxwell Coetzee se hace en Infancia: escenas de una vida en provincias: «Belleza y deseo: le inquietan las sensaciones que las piernas de esos chicos, lisas, perfectas e inexpresivas, provocan en él. ¿Qué más se puede hacer con las piernas aparte de devorarlas con los ojos? ¿Para qué sirve el deseo?»

«(…) Uno a uno los muchachos se fueron. Al final, sólo quedó Colorete. Me asustó su mirada. Ya no había cólera ni burla en sus ojos: había ternura, extraña, terrible. Cuando se dio cuenta que lo miraba, se avergonzó. Quise darle la mano y decirle: «te comprendo». Pero qué difícil es sincerarse sin cebada.»
Fragmento de Los Inocentes (relatos de collera)
«(…) Y entonces en lo más hondo de mi estómago comenzó a ovillarse una angustia física que luego se desmadejaba dolorosamente en mis venas y acuchillaba mis sueños y azotaba inmisericorde mis memorias duermevelas y a esa angustia visceral había que darle un contenido psíquico y entonces venía la búsqueda desesperada en los olvidos de una palabra dicha al desgaire o de un mal gesto indeliberado o de un acto no pensado que hubiera podido desencadenar a mis espaldas un conflicto o una situación gravísima y entonces toda actitud vivida se hacía sospechosa y era el mismo proceso de exploración de culpa en el recuerdo que me atormentaba cuando adolescente caía de rodillas en el confesionario o cuando me metieron en una celda en el Perú sin formularme cargo alguno y entonces y entonces, ¿por qué te has quedado más de diez años en China? ¿por masoquista? ¿o a lo mejor porque querías expiar una culpa? ¿o tal vez porque creías de verdad que ibas a encontrar en medio de tanto derrumbe y soledad la clave que te daría la felicidad?»
Fragmento de Los eunucos inmortales