Advertencia para el lector

«Rechazado o aceptado, perseguido o premiado, el escritor que merezca este nombre seguirá arrojándoles a los hombres el espectáculo no siempre grato de sus miserias y tormentos.»
Mario Vargas Llosa, La literatura es fuego.

2019/02/20

FBC Melgar nos hace soñar... y en Lima tienen pesadillas

Portada del diario Sin Fronteras: arranque extraordinario de Melgar en la Copa Libertadores. Tres partidos con el arco invicto. Dos victorias en Arequipa y un empate en Santiago de Chile. Y vamos por más.
Portada del diario Correo (Arequipa): torrencial lluvia activó torrentera de la avenida Venezuela (donde queda el estadio Monumental Arequipa) y dejó daños en distritos de Arequipa.



Aquellos que, a pesar de ser arequipeños, consumen la prensa deportiva de la capital se creen todos los dislates y mentiras que (en muchos casos con mala leche) llegan desde allá. Y –esto es lo peor– se difunden a lo largo y ancho de todo el Perú.  

En el canal de RPP Noticias, por ejemplo, desde hace tres semanas siguen diciendo que el argentino Jorge Pautasso es “uruguayo”, sin importarles que se trata de uno de los entrenadores más importantes del fútbol peruano (ha sido asistente técnico de Gerardo Martino en nada más y nada menos que la selección argentina, también en la paraguaya y en el gigante catalán F.C. Barcelona).

En Gol Perú comentaban ayer con cierto humor –un sentido del humor bastante desafortunado– que en el partido Melgar-Caracas la hinchada iba a ¡estar dividida! Sí, ¡DIVIDIDA EN AREQUIPA! Como si alguna vez sus equipos de Lima hubieran conseguido ser locales en nuestra ciudad (hemos disputado, siempre siendo mayoría en el estadio de la UNSA, en los últimos cinco años 2 finales con Cristal, una semifinal con Universitario y otra con Alianza Lima). Aunque, claro, ya sabemos por quién hincharon muchos limeños… como los “amigos” de Gol Perú…

En Fox Sports Perú (que en realidad debería llamarse Fox Sports Lima) están tan desinformados que dijeron que Hernán Hinostroza alinearía en Santiago de Chile ante la Universidad de ese país, cuando todos en Arequipa sabíamos que ni siquiera había subido al avión que los llevó a Chile. Y, luego de la brillante e histórica clasificación de Melgar en el estadio Nacional de Santiago, siguieron mintiendo cuando afirmaron que el entrenador de Melgar no quería hablar con la prensa de Arequipa. Pautasso, para enmendarles la plana, ha hablado con la prensa mistiana luego de la derrota contra Municipal y también después de la celebrada victoria contra el Caracas.

Hay que ser muy mala leche para tergiversar las palabras del entrenador de Melgar como lo hizo anoche la mesa de Fox Sports Perú. Era obvio que Pautasso se refería a la proximidad entre el partido entre Municipal y Caracas (y no a los 4 días de descanso que tuvo entre el partido en Chile y el duelo contra Municipal por la Liga 1). La Federación Peruana no ha apoyado a Melgar a pesar de que, en palabras del director técnico argentino, Melgar está haciendo una “patriada” que pos del prestigio del fútbol peruano. ¿Se entiende o no? Además en Fox Sports Lima siguen con el discurso de que la hinchada de Melgar es violenta y se comporta mal, hasta proponen que nos quiten la localía (como ya dijo el señor Alan Diez con la venia de su colega Loret de Mola). Pero no dicen nada del mal comportamiento de la barra de Universitario y del uso de bengalas y pirotecnia el domingo pasado en Moyobamba (¡que están prohibidas!). Claro: se quejan sólo cuando les conviene.

¿Hace cuántos años un club peruano jugaba tres partidos de Copa Libertadores y dejaba su valla en blanco (ganado dos partidos en casa y empatando de visita)? ¿Cuándo un club peruano eliminó a uno chileno en Santiago (en partidos de ida y vuelta) por Copa Libertadores de América?

Sobre el tema recurrente de que va muy poca gente al estadio Monumental Arequipa. En primer lugar, vean la escasísima asistencia que tuvo el partido en Chile entre Palestino y el Deportivo Independiente de Medellín. Ojo: jugaron en el estadio San Carlos de Apoquindo que apenas es para unos quince mil espectadores y ni siquiera lo llenaron (el Alberto Gallardo en donde juega Cristal es para 18 mil y nunca lo llenan, ¿por qué la prensa de Lima no le jala las orejas a la hinchada de su “campeón”? ¿No se trata de un club “grande”?).
Otro dato que viene de un país recontra futbolero como Uruguay: el Defensor Sporting no pudo llenar el estadio Luis Franzini (de 18 mil espectadores) ante el Barcelona de Ecuador. Ese pequeño recinto estaba vacío y era ¡copa Libertadores! Lo mismo podríamos decir de los partidos entre el Delfín de Ecuador y el Caracas. No pongo acá el ejemplo de clubes argentinos como el Talleres de Córdoba porque ellos, al menos para mí, tienen a las mejores hinchadas del continente. Y sí, debemos apuntar a eso, sin embargo no es sencillo porque para empezar la Policía Nacional del Perú no deja que la barra de Melgar ingrese instrumentos y banderolas (cuando la CONMEBOL sí lo permite).  Por otro lado los controles para ingresar al estadio son muy lentos y por eso la imagen de las tribunas al empezar el partido es muy distinta a la que se tiene al finalizar el encuentro.
Ayer en Arequipa, horas antes del duelo entre FBC Melgar y Caracas se cayó el cielo como dice la portada de hoy del diario Correo (edición Regional). Hay quien dice que para el hincha no hay pretextos. Lamentablemente en Arequipa cada vez que hay una lluvia intensa la ciudad colapsa y no estoy exagerando. La lluvia torrencial de ayer activó la torrentera de la avenida Venezuela (donde queda el estadio Monumental Arequipa) y dejó severos daños en distintos distritos de Arequipa.
Y sobre la hinchada del Caracas nada tengo que decir, salvo que elogiarlos por estar con el equipo de su país. Yo fui a la tribuna oriente que al final estuvo con mucha gente (reitero: los controles son pésimos y por eso cuando el partido empieza el estadio está vacío, comparen con las imágenes al final del Melgar-Caracas). 
En la tribuna sur también hubo mucha gente que asistió a pesar de las complicaciones de la lluvia. En la tribuna norte (del visitante) había un racimo de hermanos venezolanos. No, no llegaron esos miles de hinchas venezolanos que anunció Gol Perú. Nada de eso. Es más –y quiero cerrar con esta anécdota– cuando Melgar se puso 2 a 0, los visitantes tuvieron varias chances para descontar y la pequeña barra venezolana utilizaba esa odiosa frase que también es común en los peruanos: “¡Sí se puede!”. Me llama mucho la atención porque en el Perú solemos utilizarla cuando nos sentimos inferiores al rival y necesitamos “creérnosla” para ganar partidos (o al menos intentar empatarlos). Entonces si seguimos así, de la mano de Pautasso vamos a seguir creciendo y nos van a respetar cada vez más. Vean este dato que colgó en su Twitter el periodista Mario Pinedo: Melgar ya igualó en estos 3 partidos de la era Pautasso todo lo hecho en las últimas cuatro presentaciones de la Copa Libertadores (1984, 2016, 2017, 2018) en veinte (¡20!) partidos.  
Ayer Melgar –con lluvia y con su gente– dio otro paso más en busca de la fase grupos de la Copa CONMEBOL Libertadores, aunque a muchos (que hincharon por el Caracas) les joda. Les joderá más cuando llenemos el estadio Monumental Arequipa.
¡Gracias, Pautasso! ¡Gracias, equipo!

Nota final.- El entrenador argentino Miguel Ángel Russo se alineó a la postura de Jorge Pautasso e indicó que hay que apoyar a TODOS los clubes que participan en la Copa Libertadores.  Algo más: la prensa de Lima ya reconoce (porque no le queda de otra) que se hizo el fixture de la Liga 1 Movistar sin pensar que podía clasificar. Acá una prueba contundente: si Melgar consigue la clasificación en Caracas el martes 26 de febrero entonces forzosamente no podrá jugar contra UTC de Cajamarca en el horario programado por la Liga 1 (domingo 3 de marzo a las 6.15 de la tarde) porque tendría que jugar contra San Lorenzo de Argentina el martes 5 de marzo a las 5.15 de la tarde y NO HAY NI SIQUIERA 48 HORAS entre el partido de Liga y el de Copa Libertadores. Mañana jueves al mediodía la Liga 1 dará una conferencia de prensa... a ver qué nos dicen...


Fotografía tomada desde la tribuna oriente alta de la tribuna sur anoche en el estadio. Al final sí hubo gente.


2019/01/03

Adiós, Hemingway



–Adiós, Jemingüéy –gritó, y recibió como respuesta la sonrisa del hombre.
Varios años después, cuando descubrió la dolorosa necesidad de escribir y comenzó a escoger a sus ídolos literarios, Mario Conde supo que aquélla había sido la última navegación de Ernest Hemingway por un pedazo de mar que había amado como pocos lugares en el mundo, y comprendió que el escritor no se podía estar despidiendo de él, un minúsculo insecto posado sobre el malecón de Cojímar, sino que en ese momento le estaba diciendo adiós a varias de las cosas más importantes de su vida.   
[…]
De cualquier modo, a su lado no quería ni a escritores ni a políticos. Y por eso se negaba, cada vez más, a hablar de literatura. Si alguien le preguntaba sobre sus trabajos apenas decía: ‘Estoy trabajando bien’, o si acaso: ‘Hoy escribí cuatrocientas palabras’. Lo demás no tenía sentido, pues sabía que cuánto más lejos va uno cuando escribe, más solo se queda. Y al final uno aprende que es mejor así y que debe defender esa soledad: hablar de literatura es perder el tiempo, y si uno está solo es mucho mejor, porque así  es como se debe trabajar, y porque el tiempo para trabajar resulta cada vez más corto,  y si uno lo desperdicia siente que ha cometido un pecado para el cual no hay perdón.
Adiós, Hemingway, Leonardo Padura

2018/11/09

Mario Vargas Llosa en el Hay Festival Arequipa 2018

La cuarta edición del Hay Festival Arequipa trae de vuelta a casa a Mario Vargas Llosa, el verdadero culpable de que este evento de primera fila se lleve a cabo anualmente en su tierra natal a partir del año 2015.
Este retorno —que se ha vuelto recurrente desde que la Biblioteca Regional de la calle San Francisco lleva su nombre— dista mucho de ser como el de los años cuarenta del siglo pasado, que él recuerda como una gran aventura: «el viaje a Arequipa con mi madre, la abuelita y la Mamaé, en 1940, para asistir al Congreso Eucarístico, en Arequipa, la tierra solar, que se mantenía viva en las anécdotas innumerables y la nostalgia de la familia. Estuvimos alojados en casa del tío Eduardo, que era juez, solterón y bondadoso; su cocinera Inocencia preparaba unos candentes chupes en los que sobresalían unos monstruos crustáceos, de cáscara rojiza y pinzas articuladas que me fascinaron. Recuerdo aquel viaje como una exaltante expedición: el tren Cochabamba a la Paz; las calles empinadas de la capital boliviana; el vaporcito que cruzaba el Titicaca de noche, hasta la llegada a Puno, en el amanecer. Y, luego, nuevamente, el tren hasta la Ciudad Blanca. Allí estaban tantas cosas conocidas hasta entonces sólo de oídas: las casas de sillar; el Misti y los volcanes; la casita donde nací, que me mostraron, en el Boulevard Parra, el queso helado y las pastas de La Ibérica. Los rezos y cantos multitudinarios del Congreso Eucarístico me asustaban, y, todavía más, la voz del orador, un hombre importantísimo, de corbata pajarita, que señalaban con el dedo: Víctor Andrés Belaunde. Cuando regresamos a Cochabamba, yo me sentía ya grande».
Hoy, con 82 años a cuestas y con una vida de novela que ni el propio escriba boliviano Pedro Camacho hubiera imaginado, el Premio Nobel de Literatura arequipeño podría ser descrito como un personaje de su notable ficción “La tía Julia y el escribidor” (para ser preciso como una de las creaturas de los desaforados radioteatros): «Como todo ser elevado por sobre la medianía, era discutido, criticado y verbalmente escarnecido por sus colegas, esos incapaces (a diferencia de él) de producir milagros».



(La nota completa aparece hoy en la página 16 del diario El Pueblo de Arequipa)

2018/10/29

Si yo fuera Maradona... (Feliz cumple 58, Diego)


Hace algunos días le preguntaban a Maradona sobre su cumpleaños y el Diego, ahora en su faceta de entrenador en la segunda división mexicana, respondía: "Ayer tenía 20 años y el martes cumplo 58. Los he vivido bien y a veces los he vivido mal". En la parte final de “Maradona by Kusturica”, el documental que el cineasta serbio Emir Kusturica le dedica al más grande, éste afirma: "Me podrán decir que estoy bien o que estoy mejor… o que estoy mejor que antes, pero nadie está adentro mío: yo sé las culpas que tengo y no las puedo remediar"
¿Qué decir del que, para mí, es y será el futbolista más emblemático de este deporte? Ojalá pudieras volver a vestirte de corto, Pelusa, y explicarles a todos de qué se trata el fútbol. ¿Sólo un juego? Nunca. Te he admirado más en tus fracasos y tristezas que en tus éxitos pletóricos: ¡arranca desde la media cancha y, pase lo que pase, no te detengas jamás!

2018/09/25

"De niños eran perfectos": una lectura del libro de Orlando Mazeyra Guillén

No hace mucho fuimos compañeros de clases. La maestría que realizamos fue por diferentes motivos. La decepción compartida.
Nuestra única escapatoria eran esas tardes en La Ramadita, local predilecto de fines de semana. Conversaciones de todo tipo, sobre nuestras vidas, añoranzas, pero sobre todo de literatura, música y películas.
Este libro empieza con una cita de Ernesto Sábato: «Dios no escribe ficciones: nacen de nuestra imperfección, del defectuoso mundo en el que nos obligaron a vivir». Y solo puedo recodar esas tardes en que la literatura era nuestra escapatoria, nuestra forma de sentir y expresarnos. Otro punto importante en el tema, en esas conversaciones por los sábados, era el que se refleja con otra fase en el libro, esta vez de Truman Capote: «Al principio fue muy divertido. Dejó de serlo cuando descubrí lo diferencia entre escribir bien y mal, y luego hice un descubrimiento más alarmante aún: la diferencia entre escribir bien y el verdadero arte, una diferencia sutil pero brutal».
Esas eran nuestras tardes de fines de semana. No había escapatoria. Éramos víctimas de nuestras debilidades. Como la mujer en el primer cuento, que descubre o se siente siempre o casi siempre la más gorda del grupo, del barrio, de la ciudad. Emprendiendo una lucha equívoca por  tratar de pertenecer al estereotipo frívolo  y muchas veces calculado de nuestra sociedad. Y digo esto último por la descarnada lucha de la publicidad, del marketing por tratar de vender una imagen falsa de los que somos. La chica en su intento, como señala el autor por tratar de estilizar su fofo cuerpo, la lleva a la desilusión, lágrimas y depresiones sin rostro. No podía ser otro final.
Estos relatos que datan del año 2005, nos muestran a un Orlando Mazeyra con diferentes preguntas que se vuelcan en su prosa, muchas veces esenciales y sin respuesta a pesar del tiempo transcurrido y, al contrario, las dudas se ahondan; se vuelven más complejas.
Los amigos del barrio, la patota, las palomilladas, las decepciones amorosas y de otra índole, esas primeras experiencias que se intentan olvidar con tragos, pero que nunca se olvidan, sobre todo cuando te dedicas a la miserable tarea de escribir. Sí, no todo es malo, pero normalmente vuelves a ese mismo lugar, a ese mismo recuerdo, te atrincheras y es lo peor que te puede pasar hasta que lo expulsas en letras negras o el color que prefieras, dibujándose en alguna hoja en blanco, garabatos sobre garabatos;  imágenes de rostros, recuerdos que nos flagelan por las noches de insomnio, de mensajes repentinas cuando pensabas que ya todo estaba olvidado, ella escribe sin saber que tú intentabas inútilmente apartarla, borras los mensajes luego de embriagarte con los amigos, te envalentonas y dices que ya no sientes nada por ella o eso al menos quieres creer, ya sabemos que no hay peor mentira. Tus amigos te felicitan por la acción, luego en la noche, mientras tratas de dormir en tu cuarto y los recuerdos  imperan, te llega un nuevo mensaje: es ella, no tienes ni idea de lo escribe,  y solo te queda preguntarte: ¿y ahora qué mierda quiere?
Luego tenemos a un tipo que no recuerda su nombre y mucho menos haberse enamorado, ni tampoco haberse casado. ¿Qué afortunado, no?, pensarán algunos. Pero la realidad dentro de la ficción es otra, el hombre está casado y la mujer sufre. Ella tiene que repetirle a él que su mal, su falta de memoria, es debido a lagunas mentales, o como le dijo su médico de cabecera: Alzheimer. Él por supuesto no le cree. Y se propone la difícil tarea de recordar su nombre. Los días son iguales para ambos, él despertando sin saber quién es ni quién es la mujer a su lado, y ella explicándole todo de nuevo. La idea que plantea el autor me parece extraordinaria. Y juega con eso en el transcurso de la narración. Y me pregunto si a pesar de recordar, sabemos en realidad quiénes somos y si el nombre que llevamos es el nuestro, el que merecemos.  
También tenemos otro personaje que al ver a su abuela sufriendo en esos días difíciles, delirantes, previos a la muerte, preferiría estar loco como su tío, para no ver la realidad o para verla con otros ojos. Un personaje, como muchos, me sumo a esa incertidumbre, que no comprendemos aún la muerte ni lo haremos.
La tarea de escribir, tratando de huir de todo, viviendo realidades alternas, complejas, es otro de los temas del libro, donde un nuevo personaje plantea preguntas en las que se recrimina  por no poder escribir los grandes cuentos que se había prometido. Quería ser una persona diferente a la que se estaba convirtiendo, a veces el día a día te termina por ganar la partida, pero lo peor es que odia al tipo en que se estaba convirtiendo, lo desprecia. Y sus días son miserables. Aquí el autor refleja una de las preguntas que planteaba en un inicio sobre la tarea de escribir, esa gran diferencia entre escribir mal y bien y sobre todo entre escribir bien y el verdadero arte, como lo propone Truman Capote, diferencia brutal, de eso no nos queda duda. Pero también la idea de estar haciendo algo que no nos termina de convencer, de trabajar para alimentarnos, donde el gusto por lo que verdaderamente uno quiere hacer  se pierde, y te carcome, llenándote de inseguridades, ansiedades lacerantes. Y más aún si vives en un país donde dedicarte a la literatura, es una verdadera odisea, una tarea titánica. Conversando con Orlando Mazeyra, coincidimos en que si uno pretende escribir termina con el tiempo destruyéndose. Es inevitable pero necesario.
Asimismo, Mazeyra nos relata la primera vez de un muchacho: esa experiencia única, rocambolesca, traumatizante, inolvidable, quien despierta con la voz de una mujer desnuda, los tragos le han ganado, y ella insiste en preguntarle si es su primera vez, diciéndole: «Pero dímelo, ¡ya pues, dímelo!... quiero escuchar tu voz, ¿con quién has tenido tu primer polvito?».  La mujer, como habrán sospechado o empiezan a sospechar, es una mujer pagada por sus servicios sexuales o una prostituta, como prefieran decirle. No importa en este caso. Pues el relato trata sobre la añoranza de la infancia y que me hace pensar en una frase de Henry Miller, sacada del libro Trópico de Capricornio, y cito: «Me dan ganas de llorar al pensar en lo que la vida ha hecho de ellos. De niños eran perfectos…».
Luego sigue una historia atípica, la de un hombre que sufre de la vista, con el ojo derecho ve perfectamente, pero con el izquierdo aparentemente ve cosas que él no desearía ver: esas verdades ocultas, como la de una mujer que fue infiel y que le oculta a su esposo una enfermedad que la llevará a la muerte. Después seguirán microrrelatos, historias cortas, de palabras controladas, medidas, calculadas, como confesiones en un diario; idea que en el siguiente cuento se expande, desarrollándose con la prolijidad de un narrador de raza, en la confesión de un supuesto asesino, historia que en un principio parece resumirse a un simple ajuste de cuentas pero que con el transcurrir de las páginas toma un giro inesperado, sorprendiendo al lector. Es sin duda, desde mi punto de vista claro está,  uno de los cuentos más logrados junto con «¿Y ahora qué mierda quiere?», «Cierra los ojos y muere», «Escribes», «Mi primera flaca» y también el cuento que le da el nombre a este libro: «Urgente: Necesito un retazo de felicidad». Y ya saben los interesados pueden llamar al  teléfono: (054) 256290, como bien se señala en la portada.


Gustavo Pino

2018/09/20

Presentación de URGENTE: NECESITO UN RETAZO DE FELICIDAD

El jueves 20 de setiembre, a las siete de la noche, se presentará en el Festilibro del Parque Libertad de Expresión de Umacollo el libro “Urgente: necesito un retazo de felicidad” de Orlando Mazeyra Guillén. El ingreso es libre.

Sobre este libro, el escritor Alfredo Herrera Flores ha señalado: “sería injusto decir que las historias de Mazeyra alimentan nuestra pesadumbre o pesimismo, por el contrario, nos muestran una alternativa para indagar por la esperanza. La ambigüedad con que nos ofrece la anécdota, parece llevarnos por falsos caminos hacia el desenlace inesperado y más dramático que la propia historia, pero no hay trampas, inevitablemente desembocamos, personajes y lector, en la necesidad de superar nuestra desgracia y ser felices. Los cuentos de Mazeyra nos llevan a la ilusión de la felicidad”.

2018/06/10

¿Por qué amamos el fútbol?

Hoy, domingo 10 de junio de 2018, a sólo 4 días del Mundial Rusia 2018 escribo en el diario El Pueblo acerca de esta pasión. Acá un fragmento:


En el colegio no solía encontrar carpetas para zurdos. Era un problema. Un profesor recomendaba aprender a escribir con mano derecha para no tener inconvenientes. «La siniestra es del diablo», comentaba un hermano de La Salle con un gesto de amonestación. Sin embargo… ¿no eran Cueto y Maradona zurdos? Pegarle con la izquierda era un premio. Natura había sido generosa. Se sentía un poquito más cerca de aquellos genios del fútbol. Alguna vez había escuchado que su abuela paterna —la mamá Julita— le dijo «poeta» a Cueto… «Poeta de la zurda», vaya elogio. ¿Algún día alguien le diría una frase tan hermosa?