Advertencia para el lector

«Rechazado o aceptado, perseguido o premiado, el escritor que merezca este nombre seguirá arrojándoles a los hombres el espectáculo no siempre grato de sus miserias y tormentos.»
Mario Vargas Llosa, La literatura es fuego.

2016/11/12

Festival Poético "Doce Ángulos": presentación de "Instrucciones para saltar al abismo"


El miércoles 16 de noviembre, desde las 6 de la tarde, se llevará a cabo el Primer Festival Poético “Doce Ángulos” en la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa (calle San Francisco 308) con la participación de poetas de Lima, Cusco, Puno, Tacna y Arequipa. Además se presentarán los libros de narrativa Radiografía del silencio de Lidia Cayo Velásquez; y el último título de Orlando Mazeyra Guillén: Instrucciones para saltar al abismo. El ingreso es libre y se obsequiarán libros a los asistentes.

Mazeyra ha escrito este libro para honrar la memoria de los grandes amores. Así, la autobiografía y la pretensión íntima-confesional pugnan por ser el hilo conductor de todas las historias y, en ese afán, nos hacen comprender que, a veces, es necesario saborear el dolor de haber intentado alcanzar la dicha que nunca fue nuestra para aprender a ser quienes somos. Las exploraciones del autor, desde los ámbitos en que se mueven los protagonistas, sus diálogos y las voces narrativas, construyen imágenes certeras, poseen una especial perspicacia y el rigor que caracteriza el estilo de este joven narrador que ya tiene un sitial en las letras peruanas. Porque en cada página de este moderno ars amandi, el lector caerá en la cuenta de que estos retratos escritos son los que alguna vez hubiésemos querido escribir para ajustar cuentas con algún amor, aunque escribir sobre el amor no sea nada sorprendente; sin embargo lo realmente extraordinario de estos relatos radica en la manera de saber contarlos: Mazeyra nos reitera, una vez más, que en eso consiste la verdadera literatura. 
Darwin Bedoya


2016/10/23

La emoción y la furia: Bitácora del último de los veleros

De los narradores peruanos aparecidos en el presente siglo, bien podemos decir que tenemos para todos los gustos y colores. A la fecha tenemos nombres y títulos que a fuerza de propuestas, y como también al galope de campañas “autobombísticas”, nos permiten tener una idea hacia dónde va la narrativa peruana última, de la que se ha venido escribiendo con cierta regularidad. Sin embargo, en lo que se ha escrito de ella es posible detectar una mirada sesgada, porque la mayoría de las veces que nos referimos a la narrativa peruana última, nos abocamos a los narradores limeños.
Por otra parte, sobre la falta de atención hacia la narrativa de provincia, se viene construyendo un discurso por demás hipócrita y demagógico, discurso que nos señala a sus protagonistas como si fueran la reserva moral literaria contra un circuito literario feliz en su involuntaria ley centralista. Lo cierto es que muy buenos, buenos, regulares, malos y mediocres narradores los hay tanto en Lima como en provincias y es tarea de quienes cartografían este espectro narrativo estar atentos a la sensibilidad creativa que se viene gestando, sin importar de dónde provengan sus autores.
De los pocos narradores de provincia que han ido construyendo una obra, en silencio y sin prácticas lustrabotistas, pienso en Luis Fernando Cueto y Orlando Mazeyra. Nos ceñimos a la construcción de una legitimidad que ha partido de sus circuitos de origen, en los que resulta muy difícil sacar adelante una obra que se manifieste en una lectoría signada por la fidelidad, o llámale admiración/reconocimiento.
El libro que nos convoca en esta ocasión pertenece al arequipeño Orlando Mazeyra, quien con Bitácora del último de los veleros (Aletheya, 2016) debe ser ya considerado como una de las voces con mayor proyección de la narrativa peruana actual. Y digámoslo de una vez: el tránsito de Mazeyra a esta realidad no ha sido nada fácil, hasta podemos asegurar que ha conseguido su valía literaria sin deberle nada a nadie. Pues bien, si alguna deuda tuvo, esta fue consigo mismo, porque supo salir airoso de la prueba que le significó su poco logrado primer título, el cuentario Urgente: necesito un retazo de felicidad (2007). Pero Mazeyra aprovechó lo que debía aprovechar de aquel y desterró para siempre lo que era evidente desechar. Dentro de las falencias de esa primera entrega, era posible detectar un nervio narrativo cargado de furia, furia que supo elevar en sus también cuentarios La prosperidad reclusa (2009) y Mi familia y otras miserias (2013), que recibieron justos saludos de la crítica.
Ahora Mazeyra irrumpe con un libro que puede ser leído como un cuentario o una novela episódica. En lo personal, prefiero leer BUV en su segunda vía de lectura. Mazeyra no se guarda nada, estamos ante un narrador que funde en estas páginas los tópicos y las obsesiones que recorrió en sus entregas precedentes, pero ahora llevados al límite, en un coqueteo cuasi salvaje entre la ficción y la realidad, por medio de un discurso que encapsula la experiencia literaria y la vital, la actitud del artista adolescente y su crudo presente que lo obliga a madurar. El autor se vale de un narrador protagonista que no le huye a la exposición, pero hablamos de una exposición contraria a las virtudes personales, puesto que por medio de su visión alucinada y gris de su vida, puede hallar la redención personal ante un mundo que simplemente no lo quiere. En este sendero a la autosalvación el narrador protagonista no duda en brindarnos circunstancias nada amigables sobre su familia, menos aún de las personas que lo rodean y que quieren ayudarlo, ni mucho menos sobre las mujeres que ama. En esta galería de miserias emocionales, partiendo por quien las enuncia, encontramos un punto de quiebre con la ficción “yoísta” que también percibimos en algunos títulos de la ficción narrativa peruana de los últimos años, diferenciándose de esta gracias a una voz que se nutre de una oscura tradición poética, que solventa también la actitud del narrador hacia su entorno inmediato y por la que forja más de una declaración de principios que lo salvan de sí mismo, del hastío y, en especial, del suicidio.
Más allá de algunas reincidencias temáticas, peligros que, por lo general, nos presentan las novelas episódicas, Mazeyra nos entrega un libro por demás violento en su oscuridad emocional y que debemos celebrar como una saludable luz literaria en la narrativa peruana última.


Gabriel Ruiz Ortega
Publicado en El Virrey de Lima 

2016/10/20

Hay Festival Arequipa 2016

Del 8 al 11 de diciembre vuelve el Hay Festival Arequipa. En esta segunda versión llegan a la Ciudad Blanca narradores de la talla del italiano Alessandro Baricco (autor de esa genial novela corta llamada Seda, que es en realidad un largo poema hecho prosa), el francés David Foenkinos (que ha tenido una gran acogida entre mis alumnos de la Universidad La Salle, quienes ya han leído libros como La delicadeza o la estupenda falsa autobiografía Lennon, traducida por César Aira).
También llega el colombiano Héctor Abad Faciolince que nos conmovió a todos con “El olvido que seremos”, una novela hermosa dedicada a la memoria de su padre.

Además tendremos el privilegio de conocer a dos premios Nobel de la Paz: la estadounidense Jody Williams (1997) y el tunecino Ahmed Galai (2015).
Habrá un homenaje al escritor arequipeño Oswaldo Reynoso que el año pasado estuvo en el Hay Festival y que nos dejó en mayo pasado.
Baricco es sin duda el narrador más importante que llega a Arequipa gracias al Hay Festival.

Habrá un homenaje al amigo y escritor arequipeño Oswaldo Reynoso (1931-2016).
Foenkinos escibrió Lennon un delicado homenaje al líder de Los Beatles.
Se puede consultar el programa del Hay Festival en la página oficial del evento haciendo clic acá.

2016/10/04

Presentación de BITÁCORA DEL ÚLTIMO DE LOS VELEROS en Librería El Virrey de Lima


El viernes 7 de octubre, a las 7:30 p.m., en la Librería El Virrey del Cercado de Lima (a la espalda de la Municipalidad de Lima), el escritor Orlando Mazeyra Guillén presentará su libro Bitácora del último de los veleros. El ingreso es libre.
José Miguel Herbozo ha señalado sobre esta publicación que se trata de un: “Acercamiento a las complicaciones de la vida urbana modernaBitácora del último de los veleros es una colección aleatoria de episodios sobre el final de la juventud y todo lo que ello conlleva. El lector se encuentra con una novela sobre el impacto casual de la experiencia que parece afín a la transparencia de la autoficción sin hacer eco de sus vicios ególatras. La sencillez que organiza esta crónica de la vida privada en el Perú de nuestros días se aproxima a los problemas de la vida del artista sin idealizarla, dando cuenta de un entorno que, aunque no favorece la vocación, alimenta con adversidad la forja de una sensibilidad madura. De este modo, el aparente sacrificio de las formas responde al sentido del libro: ofrecer la depuración como estrategia de la mirada y signo de la vida adulta”.
En la presentación acompañarán al autor los escritores Gabriel Ruiz Ortega y Christian Reynoso.
Orlando Mazeyra (Arequipa, 1980) es editor de la Universidad La Salle y escribe historias en la revista Hildebrandt en sus trece desde el año 2012 y, en palabras de Oswaldo Reynoso, es “un alucinado y auténtico cuentista”. Este es su cuarto libro de narrativa.

2016/09/23

Juventud


La crisis estalla mientras él está fuera. Jacqueline busca su diario y lee lo que él ha escrito sobre su vida en común. Al regresar la encuentra haciendo las maletas.

—¿Qué ocurre? —pregunta él.

Con los labios apretados, Jacqueline señala el diario abierto que hay sobre la mesa.
Él monta en cólera.

—¡No vas a impedir que escriba! —promete. Es una incongruencia, y lo sabe.

Ella también está enfadada, pero de un modo más frío y profundo.

—Si tal como dices, te resulto una carga insoportable —dice ella—, si estoy destruyendo tu paz y tu privacidad y tu capacidad de escribir, déjame que te diga que por mi parte he odiado vivir contigo, cada minuto que he pasado aquí, y no veo el momento de ser libre. 

Lo que él debería haber dicho es que no deben leerse los papeles privados de los demás. De hecho, debería haber escondido su diario, no dejarlo donde ella pudiera encontrarlo. Pero ahora es demasiado tarde, el mal está hecho.
Contempla a Jacqueline hacer las maletas, la ayuda a asegurar la bolsa en el sillín del escúter.

—Con tu permiso, me quedaré la llave hasta que haya recogido el resto de mis cosas —dice. Se coloca bruscamente el casco. Adiós. Me has decepcionado, John. Puede que seas listo, yo qué sé, pero todavía te queda madurar mucho. —Aprieta el pedal. El motor no arranca. Pisa otra vez el pedal, y otra. El olor a gasolina llena el aire. El carburador está inundado; sólo puede esperarse a que se seque.

—Entra —le sugiere él. Imperturbable, ella se niega. Lo siento. Todo.

El entra en el piso dejándola en el callejón. A los cinco minutos oye el motor y la motocicleta que se aleja.
¿Lo lamenta? Desde luego, lamenta que Jacqueline leyera lo que leyó. Pero la verdadera cuestión es: ¿por qué motivos escribió lo que escribió? ¿Lo escribió tal vez para que ella lo leyera? ¿Dejar sus verdaderos pensamientos donde ella acabaría encontrándolos ha sido su modo de decirle lo que era demasiado cobarde para explicarle a la cara? ¿Cuáles son sus verdaderos pensamientos, de todos modos? Unos días se siente feliz, incluso privilegiado, por vivir con una mujer bella, o al menos por no vivir solo. Otros días se siente de otro modo. ¿Qué es verdad: la felicidad, la infelicidad o un punto medio entre una y otra?


J. M. Coetzee, Juventud 
(escenas de una vida en provincias)

2016/08/31

Taller de Escritura Creativa


Gracias a la gentil invitación del Ministerio de Cultura estaré dictando un Taller de Escritura Creativa
Días: lunes 5, miércoles 7 y viernes 9 de septiembre.
Horario: de 4 p.m. a 7 p.m. (incluye coffee break).
Lugar: Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa (San Francisco 308).
Costo: Gratuito.
Inscripciones: Calle Bolívar 215 (Coordinación de Industrias Culturales y Artes).
Ojo: son cupos limitados y, reitero, es gratuito.

Orlando Mazeyra Guillén (Arequipa, 1980). Acaba de publicar su cuarto libro de narrativa Bitácora del último de los veleros (Aletheya, 2016).  Dicta talleres de Escritura Creativa desde el año 2012 en el Centro Cultural Peruano-Norteamericano, Escritura Creativa y comprensión de Textos en la Feria Internacional del Libro de Arequipa y en la Corporación Cultural INTEXPRO (2014, 2015 y 2016).




2016/08/16

Presentación del libro "Bitácora del último de los veleros"




El jueves 18 de agosto, a las 7:00 p.m., en la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa (Calle San Francisco 308, Cercado de Arequipa), el escritor Orlando Mazeyra Guillén presentará su novela Bitácora del último de los veleros. El ingreso es libre.
José Miguel Herbozo ha señalado sobre esta publicación que se trata de un: “Acercamiento a las complicaciones de la vida urbana moderna: Bitácora del último de los veleros es una colección aleatoria de episodios sobre el final de la juventud y todo lo que ello conlleva. El lector se encuentra con una novela sobre el impacto casual de la experiencia que parece afín a la transparencia de la autoficción sin hacer eco de sus vicios ególatras. La sencillez que organiza esta crónica de la vida privada en el Perú de nuestros días se aproxima a los problemas de la vida del artista sin idealizarla, dando cuenta de un entorno que, aunque no favorece la vocación, alimenta con adversidad la forja de una sensibilidad madura. De este modo, el aparente sacrificio de las formas responde al sentido del libro: ofrecer la depuración como estrategia de la mirada y signo de la vida adulta”.
Acompañarán al autor Iván Montes Iturrizaga, presidente de la Universidad La Salle; Óscar Barreda Tamayo y César Sánchez Martínez.
Orlando Mazeyra (Arequipa, 1980) escribe historias en la revista Hildebrandt en sus trece desde el año 2012 y, en palabras de Oswaldo Reynoso, es “un alucinado y auténtico cuentista”. Este es su cuarto libro de narrativa.