
Tengo miedo de embetunar mis zapatos, soy muy torpe como mi padre (a él no lo conozco, pero eso es lo que me repite mi mamá cuando hago algo mal, o sea, casi siempre). Si yo pudiera, desaparecería mis zapatos, porque cada vez que intento lustrarlos, algo malo pasa, y termino con las medias grasientas, manchadas. Y, así trate de ocultárselo, mi madre parece bruja: siempre me descubre. Me da dos cachetadas antes de perseguirme con el chicote. Ahí no acaba todo: cuando regreso de la escuela, me castiga haciendo lavar mis medias y también la ropa de todos... A veces pienso que me gustaría ser como Fabricio, el limpiabotas de la plazuela que hay a media cuadra de mi quinta... sus medias son viejitas, pero son las más limpias del mundo. Además, él no va a la escuela y, lo mejor de todo, tampoco tiene mamá.
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Los peligros del betún apareció en la edición de Abril de La Siega, revista de literatura, arte y cultura.
1 comment:
Interesting to know.
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