Advertencia para el lector

«Rechazado o aceptado, perseguido o premiado, el escritor que merezca este nombre seguirá arrojándoles a los hombres el espectáculo no siempre grato de sus miserias y tormentos.»
Mario Vargas Llosa, La literatura es fuego.

2015/11/29

“Toda intención moralista mata el arte” - Hay Festival Arequipa

“Toda intención moralista mata el arte”
Por Orlando Mazeyra Guillén*

ACTUALIZACIÓN: Pedro Salinas presentará "Mitad monjes, mitad soldados" en el Salón Consistorial de la Municipalidad Provincial de Arequipa, este lunes 7 de diciembre a las 7 de la noche.

Pedro Salinas (Lima, 1963) es uno de los escritores invitados al Hay Festival que, bajo el lema “imagina el mundo”, se realizará por primera vez en nuestra ciudad del 5 al 8 de diciembre. Este, sin duda, será el evento cultural arequipeño más importante del siglo XXI. Llegarán pensadores de la talla del filósofo vasco Fernando Savater, novelistas de primera fila como Martin Amis, Jorge Edwards (premio Cervantes), Sergio Ramírez (premio Carlos Fuentes), Juan Gabriel Vásquez e Irvine Welsh. También los arequipeños Oswaldo Reynoso (cuya obra acaba de ser publicada en Italia) y Jorge Eduardo Benavides, el chileno Alberto Fuguet, la argentina Leila Guerriero, el boliviano Rodrigo Hasbún, la española Sara Mesa, entre otros.

Toda la ciudad necesita saberlo: estamos a pocos días del Hay Festival Arequipa, una auténtica celebración de la cultura y del compromiso social. Literatura, artes visuales, cine, música, geopolítica, periodismo y ciencia se mezclan en un ambiente de diálogo que promueve el intercambio cultural, la educación y el desarrollo.
A propósito de la aparición del libro Mitad monjes, mitad soldados (Planeta, 2015) entrevisté a Pedro Salinas para ir preparándonos, pues serán cuatro días intensos con más de cincuenta actividades culturales que ojalá nos quiten las anteojeras de siempre y, todos juntos, convirtamos a nuestra ciudad en un referente cultural de América Latina y del mundo.

MITAD MONJES, MITAD SOLDADOS
—Pedro, el libro es una denuncia, un muestrario de lo más abyecto del Sodalicio (aunque quizá haya cosas peores, como tú mismo lo mencionas), pero también es una advertencia. Quiero, primero, detenerme en la forma cómo se recluta a los adolescentes aprovechándose de la fragilidad emocional propia de la adolescencia: a través del deporte, de invitar un helado y fomentar la pertenencia. Esto no sólo se practica en el Sodalicio sino en muchas sectas y nuevas iglesias cristianas que aparecen a diario: sé de casos de amigos del colegio con problemas de conducta y hogares desintegrados que eran rápidamente captados con el fulbito, ahora el rugby, yendo a tomar un café y entrando en sintonía, etcétera. ¿Qué hacer frente a estos fanáticos al acecho? Tremenda tarea la de los padres de familia para evitar que sus hijos caigan en las manos de estas oscuras organizaciones que, en vez de acercarlos a Dios, los llevan de paseo al infierno, ¿no te parece? ¿Qué podrías decir tú como padre de familia, qué consejos dar, pues esto va más allá, creo yo, del mismo Sodalicio?

Definitivamente, si bien el libro se enfoca en el líder del Sodalicio y en la arquitectura de su organización, también es un llamado de alerta a los padres de familia, porque estas organizaciones de características sectarias suelen enmascararse en grupos aparentemente bienintencionados.

—Uno de los testimonios más conmovedores de los exsodálites es el tuyo: “El vacío afectivo y la ausencia física de mi padre me golpearon fuerte entonces comencé a fumar marihuana, dejé de estudiar y sólo iba al colegio con la intención de perder el tiempo, fastidiar a los profesores o a mis compañeros de clase”. Entonces conoces a dos sodálites en el colegio: “ambos me cayeron muy bien. El primero me sorprendió por su grandeza de alma y calidad humana. El segundo llamó mi atención porque hablaba mi lenguaje. Jerga. Lisuras. Era “achorado”. Y pícaro, como para demostrarme que él era tan vivo como yo. O más que yo. Ambos me hablaron de la ventaja del retiro. Y ya adivinarán. Terminé yendo (…) Con el transcurrir del tiempo, y la propia pasión que se va generando al interior de la agrupación, que cada vez le exige a uno más compromiso, más dedicación y más radicalismo, me fui alejando de mi familia, de mis mejores amigos e incluso rompí con mi enamorada (…) a unos cuantos se nos propuso la posibilidad de ser sodálites, de ser parte de los elegidos del Señor. Para formar la milicia exclusiva de dios, que es como un comando de élite, o algo parecido. Comos los Rambos del Cristianismo, digamos. Te hacen sentir eso. Que vas a ser parte de los Delta Force del catolicismo, de los X-Men de Figari, y que vas a ayudar a transformar el mundo”. Aquí me detengo: ¿se trata, en el fondo, de inocular una droga, no? Una seductora ficción que será, al principio, placentera y luego te pasará factura hasta dejarte en las escombreras de un sueño ‘divino’. Pedro, a pesar de todo, la estela del Sodalicio te seguirá por siempre, este libro es una prueba de ello. ¿Cómo confiar en que se puede enderezar un árbol que creció torcido? ¿Cómo perdonar tanta maldad de gente que se hace llamar católica? Insisto: hablamos de una droga ‘dogmática’, o algo así, que seduce a más no poder…

He leído varios libros sobre sectas y he visto no pocos documentales sobre el tema para entender cómo te enganchas y por qué permaneces. Es un tema bastante complejo. Hay cosas que tengo bastante claras ahora, pero hay otras que todavía se mantienen en la nebulosa.

—En su confesión, Santiago cuenta que Figari soltó un día: “No es bueno tener enamorada”. Era como una resolución. Además muchos exsodálites hablan de su marcada misoginia. Santiago agrega: “Y si ya tenías enamorada, pues tenías que romper con ella”. Este parece ser como el sambenito del Sodalicio: conozco a gente que a partir de entrar en él, dejan de hacer el amor con sus parejas, es distancian, ya no son los mismos y desean terminar con ellas, todo claro en el nombre de Cristo. Creo que cuando ya dejan a sus parejas por orden de la secta están llegando a un punto de no retorno. ¿Qué puedes aconsejar desde tu experiencia a la gente que recién está “empezando” en esto? A riesgo claro de que hagan oídos sordos…

Una de las cosas que me hizo entrar en crisis y plantearme la disyuntiva de salirme fue la nostalgia por mi libertad. Había probado el sexo antes de entrar al Sodalicio, y no fui muy obediente durante mi paso por él, por lo que frecuenté amigos que odiaban al Sodalicio y que me hicieron hacer querer recuperar mi independencia. Pero la cárcel mental que crean en ti es muy jodida de vencer.

Rafo León menciona que “uno descubre con horror que el Sodalicio compone un sistema de captación fanatizante y pedestre sin otro fin aparente que el dominio los muchachos y, por supuesto, con la mira puesta en el dinero y posición de sus familias. Con un poderoso componente racista y clasista. La personalidad de Figari, manipulador, cruel, narcisista y arbitrario, hace que en varios de los testimonios se lo compare con Vladimiro Montesinos, Abimael Guzmán o Alan García. Es en los testimonios donde encontramos de primera mano lo más doloroso y destructivo: el abuso, el abuso de poder, la manipulación de la conciencia y el abuso sexual puro y duro”.
La Iglesia Católica está protegiendo a una escoria así. Es triste decirlo pero si no se sigue machando con todo este asqueroso asunto, si no se termina de destapar esta olla de grillos, no habrá castigo. Y sabemos que la impunidad hace más atrevido al criminal. En qué medida somos TODOS cómplices de Figari si permitimos que viva en un “retiro espiritual”, triste coartada con la que la iglesia católica lo quiere blindar y mantenerlo al margen de la ley.

Una de las satisfacciones más grandes que nos ha dado a Paola Ugaz y a mí esta publicación ha sido ver la reacción de la sociedad a través de las redes y de los comentarios en reuniones y en los medios de comunicación. El zamacón ha sido fuerte. Y ojalá que sea aleccionador. En todo caso, quiero creer que podría ser así. Pero sí. En buena cuenta, el Sodalicio, la Legión de Cristo, los Karadima, y otros han existido debido a la permisividad de las sociedades. Y del infantilismo de muchos padres de familia que encargan incondicionalmente a sus hijos a terceros que no se preocupan de conocer bien.

—Creo que el libro nos cuenta muchas historias escabrosas: maltratos físicos y verbales, pederastia, sometimiento, despropósitos y experiencias insólitas. Hay una catarsis. Digo: hay muchas catarsis. ¿Qué viene para Pedro Salinas –el exsodálite– después de esto recordando aquella frase “una vez sodálite, sodálite para siempre”?

Espero no volver a realizar una investigación como esta, que terminó siendo una caja de Pandora. Creo que ya cumplí. Y por fin, muchos de mis amigos que se quedaron ahí han visto la verdad y la están aceptando de a pocos. Sé que el impacto para varios de ellos ha sido devastador. Pero ni modo. Y le pido infinitas disculpas y perdón a todos aquellos que embarqué en esta organización sectaria y terminaron pagando un precio muy alto. De verdad, lo siento mucho. Pero ello fue lo que me animó a buscar justicia a través de esta publicación. No se podrá volver el tiempo atrás, pero en adelante espero que tengamos los ojos más abiertos ante este tipo de movimientos aparentemente inocentes. Y a aquellos sodálites inocentes que están pagando el pato por la culpa de muchos de los que están en la cúpula y los han manipulado durante años, espero que sean conscientes de que tienen que reinventarse y redundarse. Porque el Sodalitium tal como ha sido hasta hoy está infectado en su "espiritualidad" por todos los vicios y perversiones de Luis Fernando Figari. 

—Hay algo que me preocupa muchísimo en Arequipa: en los últimos años el Sodalicio de Vida Cristiana ha tomado mucho protagonismo en el manejo de eventos culturales o artísticos. Ojo: manejar el arte y la cultura es una fuerte herramienta de poder, como me recordó el artista Milko Torres. ¿Qué hacer al respecto?

¿Qué hacer? Cada quién sabrá lo que tiene que hacer sobre el particular. Yo no soy quién para decirlo. Apenas he publicado una pequeña investigación sobre una organización católica ultramontana. El arte es creación. Un fervor apagado, como decía André Gide. Una manifestación de la libertad. Eso sí. Toda intención moralista, que viene con un interés determinado, mata el arte. Lo estrangula. Lo asesina. Si me preguntan, el arte está hecho para perturbar, para remover las conciencias, para inquietar. Porque es subversivo. Aquel que no logra mover a la gente, no es arte. Y al no serlo, no significa ninguna herramienta de poder. Ni debe preocuparnos.

Pedro Salinas participará el domingo 6 de diciembre en dos eventos que recomiendo mucho:
10:00 - 11:00 a.m. en el Paraninfo de la UNSA
El laberinto de la peruanidad
Gustavo Gorriti, José Ugaz y Jorge Bedregal La Vera con Pedro Salinas 
La labor del periodista Gustavo Gorriti ha sido reconocida con varias distinciones internacionales, entre otras, el premio María Moors Cabot, el premio CPJ International Press Freedom y el Rey de España. En 2005 fue nombrado presidente del Instituto de Prensa y Sociedad (IPYS). José Ugaz es un jurista peruano que en 1992 se incorporó como Oficial de Derechos Humanos a la Misión de Paz de la ONU para El Salvador (ONUSAL). También ha sido designado como Procurador Ad Hoc de la República del Perú en varios casos de corrupción: Zanatti (1993-1994); CLAE (1994), INABIF (1997) y Montesinos-Fujimori (2000-2002). Actualmente es presidente de Transparency International. Por último, Jorge Bedregal La Vera es analista político, historiador y docente en la Universidad Nacional San Agustín. Modera el periodista y escritor Pedro Salinas (Lima, 1963), ganador del Premio Nacional de Periodismo y Derechos Humanos 1994 y autor del reciente libro Mitad monjes, mitad soldados.

6:00 p.m. en la Sala Mariano Melgar de la UNSA

Patricio Fernández Chadwick, Ed Vulliamy y Pedro Salinas con Marco Zileri

En torno al ensayo de investigación hablarán Patricio Fernández Chadwick, fundador y editor del semanario The Clinic, de carácter satírico y el de mayor lectura en su país; Ed Vulliamy, periodista británico —ganador del Amnesty International Media Award— que trabaja para The Observer y The Guardian, experto en el conflicto bosnio y autor deAméxica, y el escritor y periodista Pedro Salinas, que publicó recientemente Mitad monejes, mitad soldados, una investigación sobre el Sodalicio. Modera la charla el periodista Marco Zileri.
Se ofrecerá traducción simultánea del inglés.

*Entrevista publicada en el diario El Pueblo de Arequipa el domingo 29 de noviembre.

Más información sobre el “Hay Festival Arequipa” en su portal:

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